10 junio, 2020

Pablo Gutiérrez, el vigilante que comparte su profesión con la música

Lo que no pudo mostrar en los escenarios musicales lo refleja hoy en la formación de nuevos talentos.

Pablo Gutiérrez, trabajar como vigilante en el centro hospitalario y paralelamente dedica su tiempo a la música.

FOTO/CORTESÍA.

En estos tiempos donde solo se habla de la coviod-19, las personas aprovechan sus espacios libres para mostrar talentos que debido al afán del día a día no habían explotado.

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Este es el caso de Pablo Gutiérrez, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Villa Yanet (norte de Valledupar), quien a la par de su trabajo como vigilante en el Hospital Eduardo Arredondo Daza sede La Nevada, se ha dedicado mostrar su vocación y talento guardado como lo es la música.

Con un color de voz parecido a la del desaparecido cantante Jesús Manuel Estrada, Pablo Gutiérrez, estuvo muy cerca de integrar la organización musical Los Diablitos. En el 2006, año en el que se rumoraba una posible salida de Alex Manga, el nombre del líder comunal volvió a sonar, pero finalmente Manga se quedó en la agrupación dejando sin oportunidad al vigilante cantor.

Soy seguidor de la música de Los Diablitos, sobre todo de Jesús Manuel Estrada y, luego de su fallecimiento ‘Juancho’ Geles, Hermano de Omar, me postuló para ser la voz principal del grupo, pero infortunadamente las cosas no se dieron”, dijo Gutiérrez.

Este artista oculto es un cantautor y actualmente grabó una canción llamada ‘Aprendimos a llorar’, tema musical que relata como las personas cambiaron sus estilos de vida y ahora que no pueden darse un abrazo es lo que más desean.

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EL DIFÍCIL CAMINO MUSICAL

La música está llena de caminos “difíciles de andar, muy difícil de caminarlos”, a juicio de Pablo Gutiérrez.  A eso atribuye que su estrella no pudo brillar en el firmamento donde los grandes artistas tienen su espacio, mientras otros pasan fugazmente. Para quien hoy se dedica a hacer trabajos sociales para su comunidad, su lucero no fue tan incandescente para brillar musicalmente.

 “Además del talento se necesita tener recursos en la mayoría de los casos, a mí me fue mal porque no tuve como costear mi carrera y a pesar que me di a conocer como compositor, no tuve suerte por ello decliné de seguir en el mundo musical”, añadió Gutiérrez.

NO RENUNCIA A SU SUEÑO

Pese a que su oportunidad no pudo llegar, Pablo Gutiérrez está ad portas de abrir una fundación, la cual estará encarrilada en descubrir jóvenes talentos para la música vallenata, pues manifiesta que en su barrio hay “muchachos con dotes musicales”.

La iniciativa ha contado con aceptación, tanto que el rector de la Institución Educativa Bello Horizonte, Jesús Quiñonez, le ha manifestado su respaldo y una vez puedan regresar a las actividades escolares promoverá la música en dicha institución y en la sede del barrio Villa Yaneth.

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Pablo Gutiérrez no ha olvidado su arte pese a no haber podido cumplir su sueño, es por ello que se ha presentado en eventos comunales en su barrio recordando sus épocas como cantante.

POR: ROBERT CADAVID / EL PILÓN