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Las huellas de los 'falsos positivos' - 13 agosto, 2022

Nelson Romero: la historia de tres cazadores que mataron por un resultado operacional

Por la muerte de Nelson Enrique Romero, Alfredo Antonio Hernández Polo y Willington Baena los familiares elevaron una queja al Batallón La Popa en el año 2003. 

Alfredo Hernández Polo, Nelson Romero y Willington Baena, víctimas.
Alfredo Hernández Polo, Nelson Romero y Willington Baena, víctimas.

Cuando los tres hombres realizaban actividades de pesca y caza, una de las escuadras del pelotón de soldados regulares de ‘Dinamarca 2’, al mando del suboficial Maick Fernando Pacanchique Plata, se les acercó con la excusa de estar realizando un ejercicio de control de área en el corregimiento de Los Brasiles, del municipio de San Diego, Cesar. 

Los ciudadanos quizá imaginaron que sería un proceso rutinario, sin embargo, los uniformados más bien vieron la oportunidad de entregar un resultado operacional por los elementos que aquellos portaban. 

En sus manos tenían unas escopetas, pólvora y cartuchos que usaban para la jornada pesquera y de caza. Por tanto, en aquel tiempo el suboficial Maick Fernando Pacanchique Plata pidió a los soldados regulares que los detuvieran. 

Pero no procedió a dejarlos a disposición de alguna autoridad judicial, sino que decidieron matarlos simulando un enfrentamiento armado ese 25 de mayo del año 2003. Los cuerpos los trasladaron a la sede de Medicina Legal de Valledupar y la noticia prontamente llegó a la prensa local. 

El supuesto operativo con las tres ‘bajas guerrilleras’ lo reportaron las emisoras que anunciaron que los cuerpos permanecían en la morgue de Medicina Legal de Valledupar sin identificar. 

 El diario EL PILÓN el 27 de mayo del 2003 registró la noticia sobre la muerte de las víctimas. 

“EL RESULTADO”

Durante ese tiempo las familias de las víctimas sintieron preocupación por no conocer sobre el paradero de sus seres queridos, por lo que decidieron desplazarse hasta la zona rural donde ellos habían anunciado que irían. 

Una vez allí, el personal del pelotón Dinamarca 2 les dijo desconocer el paradero de sus seres queridos, que fueron ejecutados y presentados como bajas en combate”, documentó la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, en un auto de imputación. 

El Ejército también anunció que los supuestos subversivos del ELN, al parecer, trataron de emboscar a la patrulla militar que se encontraba en operaciones de registro y control en el área, siendo sorprendidos a disparos, no obstante, los militares repelieron el ataque. 

Así lo registró el 27 de mayo del 2003 el diario EL PILÓN en la sección de judiciales. En aquella oportunidad, el comandante del Comando Operativo N° 7 del Cesar, coronel Néstor Espitia, confirmó que en operativo se logró incautar un fusil AK-47, tres escopetas con abundante munición, dos granadas de mano, equipos de comunicación y material de intendencia. 

LAS VÍCTIMAS 

Las familias de las víctimas, por su parte, se acercaron a Medicina Legal para identificar a los cadáveres como Nelson Enrique Romero Romero, Alfredo Antonio Hernández Polo y Willington Baena Ortiz. Los parientes indignados enfatizaron que ninguno de los tres hacía parte de algún grupo armado. Los ciudadanos residían en el barrio La Florida del municipio de La Paz donde habían salido en bicicleta.

No teníamos para comer, mis hijos lloraban del hambre y mi marido ante esa angustia que no tenía nada que brindarnos, decidió irse de cacería con otros vecinos, yo le dije que se cuidara mucho y que fuera con Dios”, reza el registro noticioso de EL PILÓN, sobre lo dicho por Marta Ramírez, en ese entonces compañera sentimental de Nelson Romero.

 El exmilitar Maick Fernando Pacanchique no hizo parte de la reciente audiencia de reconocimiento que hizo la JEP. 

 UNA CARTA 

Nelson Enrique Romero Romero, Alfredo Antonio Hernández Polo y Willington Baena Ortiz eran  conocidos entre la población de La Paz, por consiguiente, la familia presentó una queja al Batallón de Artillería N° 2 La Popa, al mando para la época del coronel Publio Hernán Mejía. 

Creemos en nuestro ejército colombiano ya que este es el cuerpo que vela por nuestra vida, honra y bienes (…), por lo tanto [sic] cabe destacar que por un grupo de desadaptados dentro de su fila [sic], no vamos a juzgar a toda la institución, pero nos hacemos la siguiente pregunta señor comandante, ¿Que, si así son todos los delincuentes y guerrilleros a los que ustedes han dado de baja, de cuántos inocentes estarán llenas las bóvedas de este país? [sic]”, reza la misiva del 3 de junio de 2003 dirigida al coronel con copia al ministerio de Defensa, la cual está documentada en el expediente que tuvo la Fiscalía 65 UNDH. 

El informe ‘Y volveremos a cantar’ entregado a la Jurisdicción Especial para la Paz también presenta como referencia una carta con más de dos mil firmas de los pobladores de La Paz y un comunicado de condolencia emitido por el Concejo Municipal el día del hecho, como clara evidencia que las víctimas no pertenecían a grupos guerrilleros. 

LOS INVOLUCRADOS 

De acuerdo al Auto 128 de la JEP, del subcaso costa Caribe, solamente el exsuboficial Maick Fernando Pacanchique Plata reconoció las tres ejecuciones extrajudiciales. 

Por Marllelys Salinas / EL PILÓN 

marllelys.salinas@elpilon.com.co