15 marzo, 2021

Más ética y más filosofía: ahora para la primaria

Una universidad británica publicó los resultados de un estudio en el que señaló que en los salones donde se implantó en el currículo una sesión semanal de 40 minutos de Filosofía, los alumnos mejoraron sus resultados en matemáticas y en Lengua Inglesa como si hubieran recibido dos meses más de enseñanza en estas materias.

La propuesta es llevar la filosofía a la primaria. 

FOTO/JOAQUÍN RAMÍREZ.

Con fundamento en un estudio realizado por expertos en educación de la universidad británica de Durham y de la Universidad de Córdoba en España, los filósofos de este último país están pidiendo la obligatoriedad de las asignaturas de Ética que no fue recuperada con la reforma educativa de 2020, y también de la Filosofía.

La petición central es que esas dos asignaturas deben implantarse desde la educación primaria. Lo anterior se ha dado a conocer en un artículo publicado en EL PAIS de España por Adrián Cordellat, el pasado 7 de marzo, quien recoge las consideraciones sobre el particular de varios filósofos de la península Ibérica.

La universidad británica publicó en julio de 2015 los resultados del estudio Philosophy For Children, donde se informa que “durante todo un curso escolar analizaron más de 300 niños de entre 9 y 10 años de 48 escuelas inglesa de educación primaria. En 26 de ellas se implantó en el currículo una sesión semanal de 40 minutos de Filosofía.

Según los datos obtenidos, los alumnos de estos centros mejoraron sus resultados en matemáticas y en Lengua Inglesa como si hubieran recibido dos meses más de enseñanza en estas materias. Su conclusión fue clara: la filosofía para niños deberá implantarse como asignatura en todas las escuelas de educación primaria del Reino Unido”.

Resultados similares se obtuvieron en algunos colegios de Córdoba, España. Allí “se introdujo una sesión semanal de 45 minutos a lo largo de la educación primaria para que los alumnos aprendiesen códigos de lectura de las imágenes y potenciasen su ‘proto–pensamiento’ (asombro–curiosidad–cuestionamiento). Los resultados fueron muy satisfactorios”.

Ante ello, y en esta era digital, se han alzado voces como la de la presidenta de la Comisión de Educación de la Red Española de Filosofía en contra de la reforma educativa de 2020, y se queja de lo injusto de la decisión por la importancia de la filosofía y la ética en este momento histórico.  “¿Cómo se puede dejar esto por fuera? ¡Es que si algo pide hoy en día la sociedad es ética! ¡Ética para los políticos, para los ciudadanos, para los periodistas!”.

La filosofía se ocupa de la realidad. ¿Y cuál es la realidad ahora? Las redes sociales, la inmediatez, el ego, el individualismo… ¿Cómo no va a ser un momento oportuno para la filosofía?”. Agrega: “Es fundamental enseñar a niños y niñas a analizar críticamente el mundo en el que viven, que es un mundo de imágenes, de tecnología y de redes sociales, de apariencias y de fake news”. Y finaliza: “¿Qué pierden los alumnos al hurtarles la ética y la filosofía? Les estamos hurtando la posibilidad de que, en lugar de memorizar un montón de cosas, piensen sobre un montón de cosas. La filosofía es abrir los ojos”.

Ahora que estamos celebrando los 25 años de la muerte del profesor Rafael Carrillo Lúquez, nos preguntamos: ¿qué hubiese pensado el maestro sobre esas decisiones del sistema educativo español? E igualmente: ¿qué hubiese pensado de las propuestas que hacen los nuevos filósofos españoles de llevar la filosofía a las edades tempranas? Con seguridad que esta última la estaría aplaudiendo.

Esa herramienta única que es la filosofía está respaldada por filósofos españoles como Eduardo Infante, quien reivindica la instauración de la filosofía desde edades tempranas. Dice: “En nuestra educación se castiga a todo aquel que se atreva a cuestionar, a poner en duda, a pensar por sí mismo; y se premia la obediencia y la sumisión. Cuando llegan a los cursos superiores, la capacidad de asombro, la curiosidad y la duda están prácticamente muertas, desactivando con ello todo el potencial emancipador de la filosofía. ¿Qué importa que para entonces concedamos a nuestros jóvenes la libertad de expresión cuando hemos anulado su libertad de pensamiento?”.

Similar apreciación hace el profesor José Carlos Ruiz, quien dice: “En un mundo donde se duplica el campo visual con la presencia continúa de las pantallas, se precisa implementar una pedagogía de la mirada a la vez que se necesita trabajar específicamente el pensamiento crítico desde edades tempranas”.

En Colombia, igualmente se debería comenzar a pensar en esa clase de iniciativas, lo bueno debe replicarse de inmediato y no esperar que nos coja la noche.

Más ética y más filosofía es lo que se necesita. Esas consideraciones y peticiones que se hacen en España nos llegan como anillo al dedo ahora que la Universidad de los Andes, a través de su página Congreso Visible, acaba de darnos a conocer que los congresistas y senadores del departamento del Cesar no han hecho nada por el departamento, solamente van a pasear al Congreso de la República.

Esas denuncias nos gustan, para que desde ya implantemos la enseñanza de la ética en la educación primaria y evitar a futuro que nuestros niños emulen esos comportamientos inaceptables de los congresistas nuestros. También sería bueno conocer la de los otros departamentos. La ética y la política en ascuas, me decía un amigo.

Por Carlos Elías Lúquez Carrillo.