12 septiembre, 2019

Los recursos naturales como un activo económico (Parte I)

Hoy día, es de todos conocido que recursos como bosques, recursos pesqueros, depósitos de minerales y atributos ambientales como calidad de aire o calidad de agua, producen flujos de bienes y servicios (B/S) muy importantes para las personas. El equilibro de estos flujos de B/S pueden verse afectados de manera significativa por cualquier proyecto de […]

Hoy día, es de todos conocido que recursos como bosques, recursos pesqueros, depósitos de minerales y atributos ambientales como calidad de aire o calidad de agua, producen flujos de bienes y servicios (B/S) muy importantes para las personas.

El equilibro de estos flujos de B/S pueden verse afectados de manera significativa por cualquier proyecto de inversión o por cualquier política que emprenda el gobierno. Los impactos generados sobre el medio ambiente, se traducirán en cambios de bienestar para la sociedad en formas de costos y beneficios económicos.

Por otra parte, el medioambiente debido a sus características de bien publico, los derechos de propiedad común y las externalidades (pueden ser negativas y positivas, las negativas son actividades que no se compensan y las positivas son las compensadas), en la mayoría de los casos no cuentan con precios de mercado que reflejen su verdadero valor. Este hecho trae como consecuencia la generación de ineficiencia económica en el uso de los recursos naturales ambientales, debido a que estos no son asignados a los diversos usos, de acuerdo a su valor. Según Freeman (1993), se han distinguido cuarto clases de flujos de bienes y servicios provistos por los recursos naturales y ambientales:

Como fuente de materia prima o insumo para la economía. Como ejemplo, se pueden mencionar los combustibles fósiles, los productos maderables, lo minerales y el agua.

Proveedor de soporte para la vida, en forma de una atmósfera protectora de las radiaciones solares, y por su medio del régimen climático.

Proveedor de una alta variedad de servicios tales como recreación, disfrute de paisajes y vida silvestre, entre otros.

Adicionalmente, se pueden tener servicios relacionados con el no uso o existencia del recurso.

Servicios de dispersión transformación y almacenamiento de los residuos generados por la actividad económica.

Esta distinción por lo general, es más compleja, debido a que los recursos naturales o ambientales, pueden brindar más de un bien o servicios a la vez.

Se pueden mencionar por ejemplo el caso de un bosque que además de proporcionar madera como un bien de mercado, puede cumplir la función de regulador hídrico, asimilador de bióxido de carbono o como hábitat de especies silvestres. Obviamente estos B/S no podrán ser suministrados, todos al mismo tiempo y en la misma intensidad debido a la existencia de un trade off (Compensación) entre ellos.

Es decir, si aumenta la tala de árboles se disminuye la cantidad de bióxido de carbono asimilada por el bosque o la capacidad de este para servir como hábitat de un conjunto de especies animales. Al final, cantidad o calidad del flujo del bien o servicios suministrado a la sociedad dependerá directamente de sus características físicas y biológicas.