5 junio, 2015

Las siete plagas del Consuelo Araújo Noguera

La institución educativa ubicada en la Ciudadela 450 Años de Valledupar está sumergida en problemas. Los docentes dan clases con temor ante vandalismo existente.

¿Que mototaxistas y particulares transiten como ‘Pedro por su casa’ en una institución educativa de Valledupar sea permitido? Sí, lo es. Así lo confirmó EL PILÓN en una nueva visita realizada a un plantel de la ciudad catalogado como uno de los más asediados por vándalos.

Desde hace varios años, según la comunidad, estudiantes y docentes, de la Institución Educativa Consuelo Araújo Noguera de Valledupar, ubicada al suroccidente de la ciudad, se presenta una serie de irregularidades: peleas entre supuestas pandillas, venta de sustancias psicoactivas, hurto de elementos educativos, poca vigilancia, amenaza a docentes, contaminación ambiental y fácil acceso al plantel.

Minutos antes de entrar el equipo periodístico de EL PILÓN a este centro académico, un hombre que presta el servicio de transporte de pasajeros en motocicleta ingresó al plantel y salió por otro portón que da a una de las calles de la tercera etapa de la Ciudadela 450 Años, esto en presencia del vigilante de turno.
“Eso suele pasar aquí, todo el mundo entra y nosotros no tenemos cómo controlar porque llegan hasta amenazarnos”, dijo uno de los 58 docentes que trabajan en la institución- 36 en la mañana y 22 en la tarde- y que permanecen con miedo ante la inseguridad en la que laboran.

Carlos Alberto López, coordinador de convivencia del Consuelo Araújo Noguera, indicó que las personas atraviesan la institución para comunicarse entre la etapa 1 y 2 de la Ciudadela, sin importarles que sea un espacio estudiantil. Lo hacen para cortar camino.

Pese a que hace unas semanas la rectoría mandó a arreglar el cerramiento del plantel que, al parecer, estaba totalmente destruido por personas inescrupulosas que rondan el lugar, este fue destruido en menos de ocho días. Tanto estudiantes como particulares entran y salen de la institución en cualquier momento.
La mañana de ayer el coordinador académico, encontró a un joven consumiendo sustancias psicoactivas en uno de los salones, tal como ha ocurrido en otras ocasiones. Se roban los pupitres, defecan en los cursos, violan los candados y molestan constantemente a los alumnos, tanto que se han presentado peleas entre aparentes pandillas.
Algunos habitantes, como Nora Elizabeth Mejía, indicaron que gran parte de la problemática social se genera por la invasión que se encuentra a un costado de la institución

Los docentes manifiestan que la inseguridad también se genera ante la falta de mayor vigilancia. Dicen que un celador por jornada es insuficiente ante la inmensidad del lugar y alta presencia de vándalos.
Con respecto al tema educativo, desde el 19 de abril los estudiantes de 6°, 10° y 11° no cuentan con docentes del área de matemáticas a raíz de la falta de nombramiento por parte de la Secretaría de Educación.
Pestíferos olores también hacen parte de este panorama educativo. La acequia Las Mercedes, que atraviesa el plantel, permanece sucia y con animales muertos. Estudiantes no pueden recrearse de forma satisfactoria.
En marzo de 2012, al interior de esta institución, Néstor Enrique Parejo Mendoza, de 62 años, quien duró laborando 10 años en dicho colegio, por poco pierde la vida a manos de un atracador que de forma inexplicable entró y salió del plantel con un arma de fuego sin que nadie se percatara.

¿Qué dice la Secretaría de Educación?
El secretario de Educación Municipal, Asdrúbal Rocha Lengua, reconoció que para poder prestar el servicio educativo deben pedir colaboración a la Secretaría de Gobierno o a la Policía Nacional.
“El problema no es el colegio, ni tampoco alrededor del colegio, el problema es un grupo de personas consumidoras de drogas y que han sido condenadas por hurto”, indicó el funcionario.

Por Merlin Duarte García/El Pilón
merlin.duarte@elpilon.com.co