25 noviembre, 2021

La ruta de la felicidad, ¿ya la recorrió?

Si algo aprendimos los vallenatos del siglo pasado fue llegar a todas partes preguntando en todas partes. Sin números, sin nomenclatura, incluso cuando la ciudad fue creciendo, las referencias de algún lugar eran el punto clave. Una casa, un árbol, un camión varado, una cantina, unos hombres parrandeando, etc., fueron nuestra ubicación elemental. Hoy usted […]

Si algo aprendimos los vallenatos del siglo pasado fue llegar a todas partes preguntando en todas partes. Sin números, sin nomenclatura, incluso cuando la ciudad fue creciendo, las referencias de algún lugar eran el punto clave. Una casa, un árbol, un camión varado, una cantina, unos hombres parrandeando, etc., fueron nuestra ubicación elemental.

Hoy usted le pregunta al vallenato de ayer dónde se ubica el Centro Comercial Guatapurí, la respuesta es inmediata: casi al frente de la Casa indígena, donde atracaron una joyería hace poco. ¿Y dónde queda el Callejón de Pedro Rizo? Por la calle del Cesar, donde también atracaron otra joyería, pero los tipos están plenamente identificados, dijo la Policía.

Nuestra recomendación para estos casos es preguntar varias veces y a varias personas. Algunos pueden enviarlo a otra parte, incluso desviarle el camino correcto. ¿Dónde queda la Catedral Mayor? “Ya no está en la plaza, ahora está donde quedaba el Cementerio nuevo, del cual apenas queda un pedacito  y no permiten más entierros ahí”. 

¿Entonces cómo llego al Hospital? “Bueno, si quieres llegar de gerente tienes que esperar una decisión de la Corte Suprema que está que sale, pero ya como hospital no existe, quedan algunas edificaciones, pasillos, médicos pensionados, enfermeras veteranas y algunos vendedores de agua sentados  frente del parque, con muchos inmigrantes y hasta aprendieron a jugar dominó con los taxistas del lugar, que como hace más de 7 años no les aumentan legalmente el valor del pasaje; son expertos en negociar cuando de direcciones con números  se trata. Por ejemplo, si  vas para la novena con décima, el valor es 9.100 pesos, pero si vas a la 40 con 23, el valor es $12.800”. ¿La regla? Solo ellos la conocen.

Si la carrera es a la Galería de Ava es preferible quedarse frente a la Policía Metropolitana, por ahí en poco tiempo pasarán trescientos buses con aire acondicionados que estrenará el SIVA, y los conductores no serán esos choferes groseros y fumadores de antes, son juveniles del SENA, esos que estaban en la Primera Línea que pero que hasta ahora tienen  salarios fijos.

Como estás advertido, si lo que en realidad quieres es llegar a ver la Economía Naranja en Valledupar vete a la esquina de la emisora más famosa de la ciudad, Radio Guatapurí, ahí hay siempre un tumulto de motos y vehículos en contravía que ninguna autoridad de tránsito es capaz de regular, solo esperan accidentes con fatalidades, para entonces sí ubicar a los comerciantes de la tal economía naranja.

Si insistes en ciclo rutas, guarda silencio, nunca preguntes por el tema reciente, ni por las bicicletas color ladrillo que deben estarse pudriendo en cualquier parqueadero local a pesar de la bulla que hicieron durante su entrega. Si no hemos sido capaces de prestar unas bicicletas gratuitamente, imagínense a empresas que tengan gastos, nóminas, inversiones, rutas y conductores esperando cada mes su salario.

Nunca te dejes llevar por la Ruta Escalona, que no te lleva ninguna parte, mejor refréscate con los jugos frutales más famosos de la ciudad, incluso pregunta en toda la cuadra que ocupa la actual despulpadora de  mangos, a veces hay promociones, y las jóvenes, para antojos de embarazos, han propuesto a los nuevos directivos  vender mangos con sal  y limón, otros con pimienta y sal, depende si el embarazo es de niña o varón, pues hoy se sabe desde el mes siguiente del atraso. ¡En eso sí que estamos adelantados!

Si lo que realmente quieres es disfrutar de una tarde observando aves, flores, aromas, el ruido silencioso del Guatapurí, incluso las tejedoras de mochilas de los hermanos mayores indígenas, lo mejor es ir a la presa ‘Los Besotes’.

Después de largo tiempo y muchas inversiones en estudios, los mamos aprobaron su construcción y visita; no te detengas en el tanque nuevo, si bien es cierto que es el segundo más grande después de China, los vallenatos somos buenos para no reconocer esfuerzos de alcaldes que se fotografiaron mil veces y nos enseñaron la palabra estanquisaje y resiliencia en nuestra habla popular. 

Visita lo seguro, por ahora no te detengas en la Casa en el aire, que de casualidad el aire acondicionado fotovoltaico no funciona. Cuídate, saludos, gózate al ‘Valle’ de mil amores.