1 agosto, 2015

La política y su efecto en la música vallenata

Ya son varios los integrantes del género vallenato que deciden incursionar en la arena política en Valledupar, San Juan del Cesar y Bolívar especialmente.

El cantante Jakobo Fonseca lanzó su candidatura como Diputado a la Asamblea de Bolívar. En Valledupar hay dos integrantes del género vallenato aspirando al Concejo y Marciano Martínez lo hará en San Juan del Cesar. EL PILÓN / Archivo.

Cuando suben a una tarima y toman un micrófono, lo hacen para contagiar al público con sus canciones y los diferentes aires del vallenato. Es así como en la retina del fanático queda plasmada la imagen de un artista, pero no la de un político ofreciendo un simple discurso con tal de enamorar al pueblo.

Así como a muchos políticos quieren ser cantantes, también a los cantantes les gusta ser políticos. Es el caso de Jorge Oñate, quizás el mejor referente del género vallenato en una contienda electoral.
‘El cantante de La Paz’ alcanzó a ocupar una silla en el Concejo de su municipio, La Paz; fue diputado del Cesar, con la mayor votación en 1988. Representante a la Cámara por el Cesar en fórmula con Alfredo Cuello Dávila. En el periodo siguiente se volvió a presentar su nombre y fue elegido nuevamente a la Cámara, en compañía de Alfredo Cuello Baute. En las pasadas elecciones llevó a su esposa, Nancy Zuleta, a la Alcaldía de La Paz pero fue derrotado y hoy finalmente está apartado de la política al verse involucrado en investigaciones judiciales.

Pero ‘El Jilguero de América’ no es el único artista de la música vallenata con ganas de cantar discursos en una tarima, hemos tenido cantantes, acordeoneros, compositores y folcloristas en cargos de elección popular de corporaciones públicas. Miguel Morales aspiró a la Alcaldía de Valledupar y encontró el respaldo de 10.589 personas, que le alcanzó para una cuarta votación en las elecciones 2012 – 2015.
Sin embargo, el cantante que ha pisado con mejor fuerza en la política es Lidio García, exsenador oriundo de El Carmen de Bolívar; así como el compositor Alaín Cárcamo, quien ofició como alcalde de Curumaní, en el Cesar.
Y así como estos integrantes de nuestro folclor ocuparon sillas importantes en la ‘arena’ política, otros como ‘Beto’ Zabaleta se quedaron con las ganas de aspirar a la Alcaldía de El Molino, La Guajira.

Los nuevos aspirantes

En el municipio de Valledupar aparece de nuevo como candidato a la Alcaldía, Augusto Ramírez Uhía, ‘Tuto Uhía’, quien en una oportunidad ocupó una silla en el Concejo de Valledupar.
Hablando de Concejo, esta vez aspira el compositor Carlos Daza, a quien le han grabado agrupaciones como Los K Morales, Carlos Bohórquez, entre otros. Su candidatura está avalada por el Partido de la U.

Así mismo, Andrés ‘Andresito’ Beleño, guacharaquero e hijo del compositor Andrés Beleño tiene la idea de llegar al Concejo de Valledupar. El partido Opción Ciudadana lo avaló para aspirar en estas elecciones.
Por su parte, el compositor Marciano Martínez sueña con una curul en el Concejo de San Juan del Cesar, La Guajira, representando al corregimiento de La Junta, territorio donde nació Diomedes Díaz.
Mientras que en Cartagena el cantante Jakobo Fonseca sorprendió a sus seguidores, y a sectores políticos, al presentar su candidatura como Diputado a la Asamblea de Bolívar.

El intérprete de temas como ‘El tornillo’, ‘Pinta un bosque’ y ‘Por ti he cambiado’, que aparece en su más reciente producción, decidió poner al servicio de la comunidad su nombre en el escenario de la democracia, sin tomar distancia de la música.
Este es un abogado de profesión y artista por vocación, Jakobo Fonseca presentó su aspiración este martes en Cartagena, aunque su inscripción formal la hizo la semana anterior ante la Delegación Departamental de la Registraduría Nacional.

Fonseca explicó que su inscripción por el partido Centro Democrático, fue el resultado de las afinidades ideológicas con esa colectividad.
De esta manera, se muestra que el ‘bicho’ de la política puede llegar a cualquier esfera, aunque a los seguidores de la música vallenata nunca les ha sonado ver a sus ídolos en esta lucha, por múltiples razones ajenas al sonar de un paseo, merengue, son y puya.

Por Carlos Mario Jiménez / EL PILÓN
carlos.jimenez@elpilon.com.co