EDITORIAL

Un homenaje a Calixto Ochoa

Es una buena política la decisión de la Administración Municipal de hacerle un homenaje en vida a varias glorias del folclor y la música vallenata, recordando y grabando sus canciones, esculpiendo su nombre y su rostro en monedas, o convirtiendo las casas donde nacieron en museos y sitios de interés turístico. Valledupar y Colombia, en […]

Un homenaje a Calixto Ochoa

Un homenaje a Calixto Ochoa

Por:

@el_pilon

canal de WhatsApp

Es una buena política la decisión de la Administración Municipal de hacerle un homenaje en vida a varias glorias del folclor y la música vallenata, recordando y grabando sus canciones, esculpiendo su nombre y su rostro en monedas, o convirtiendo las casas donde nacieron en museos y sitios de interés turístico.
Valledupar y Colombia, en general, están en mora de hacerle un merecido homenaje a muchos de estos personajes que han sido unos grandes creadores con su música y sus composiciones. Tal es el caso del extraordinario acordeonero y compositor Calixto Ochoa Campo, ‘el Negro Cali’, a quien el alcalde de Valledupar, Luis Fabián Fernández Maestre, a través de la Casa de la Cultura, ha decidido hacerle un reconociendo de su obra en vida.
En efecto, la Administración Municipal ha decidido convertir en casa–museo, la casa donde nació en Valencia de Jesús, este Maestro. Esta casa fue propiedad del padre de Calixto César Ochoa y fue el lugar donde el Maestro Calixto pasó sus primeros años de vida. La idea es adecuar la casa, remodelarla y dotarla de tal manera que allí se concentren los principales acordeones que ha utilizado en su larga vida musical, los trofeos y reconocimientos que ha obtenido y otros elementos y recordatorios de la vida de este artista.
Además del reconocimiento, insistimos, a la extensa y polifacética obra de este maestro, la iniciativa ayudará a estimular el turismo a esta población, corregimiento de la capital del Cesar, que ya tiene de por sí un gran atractivo turístico por su hermosa y tradicional arquitectura colonial española y su significación en la historia religiosa de la región y de la Costa Atlántica.
Pero el homenaje también incluye la realización de una producción musical que contendrá doce de las tantas buenas canciones que nos ha regalado Calixto, que será interpretadas por cantantes de la talla y el prestigio de Silvestre Dangond, Peter Manjarrés, Silvio Brito, Jean Carlo Centeno, Luifer Cuello y Martín Elías, acompañados por el acordeón de Rolando Ochoa, acordeonero, su hijo.
Calixto Antonio Ochoa Campo es, sin lugar a dudas, uno de los mejores intérpretes de la música vallenata, ha sido uno de los más grandes acordeoneros, de la misma talla y talante de un Alfredo Gutiérrez, un ‘Colacho’ Mendoza o un Luis Enrique Martínez, para mencionar sólo algunos, con una destreza que le mereció coronarse Rey del Festival de la Leyenda Vallenata, en 1970, cuando se enfrentó a otros intérpretes muy buenos como Náfer Durán o Emiliano Zuleta.
Además ha sido un músico muy creativo, que ha incursionado con mucho éxito en otros géneros distintos al vallenato y que tiene ganado, hace mucho rato, un sitial en la historia de la música popular colombiana. Las creaciones de “Los Corraleros del Majagual, marcaron un momento especial de la música bailable de la Costa y el país.
Pero, además, Calixto ha sido cantante y – principalmente-  es un inigualable compositor. Su musa le ha permitido cantarle al amor, al paisaje, a la amistad, a la amada que murió, al engaño, con una poesía, en algunos casos, y una gracia y fuerza narrativa, en otros, que nos atrevemos a afirmar que ha sido si par en la composición vallenata; al punto que sus letras tienen una marca. Muchos de sus seguidores identifican con facilidad una canción del gran Calixto.
Canciones como: El Lirio Rojo, Marily, Los Sabanales, Los Altares de Valencia, La Plata, Mi Biografía, El Africano, el Niño Inteligente, Cantando, entre muchas otras, más de mil cuatrocientas, constituyen un repertorio único en el cancionero vallenato y en la música popular de todo el país y el Caribe. Por algo muchas de estas canciones han sido interpretadas por orquestas y agrupaciones musicales de talla internacional.
El pasado domingo publicamos en este diario un perfil de la vida y obra de Calixto Ochoa. En nuestras próximas ediciones dominicales haremos lo propio con otros juglares, a algunos de los cuales el Estado ha decidido hacerle algún reconocimiento. De nuestra parte, queremos rendirles un sencillo homenaje con la publicación de esta serie periodística que busca que se reconozca la obra de estos juglares, que tanto han contribuido a la formación de la identidad musical del vallenato y de la música popular colombiana.

TE PUEDE INTERESAR