Se conmemora hoy en todo el mundo el día internacional del trabajo, en medio de una compleja situación de la clase trabajadora y de su dirigencia sindical, debido a múltiples factores económicos, sociales y políticos, que afectan – de una u otra manera- a millones de personas que son los empleados, obreros y campesinos de este país.
Por tal motivo, la dirigencia sindical del país ha organizado una serie de marchas para celebrar tan importante fecha. En Colombia los trabajadores han anunciado marchas en contra del Tratado de Libre Comercio –TLC- con Estados Unidos, que debe entrar en vigencia en los próximos días, como también para reclamar mayor protección para sus dirigentes y que se respete el derecho de asociación.
En nuestro concepto, el principal motivo de preocupación de la dirigencia sindical y de la clase trabajadora, en general, como también del gobierno y de los empresarios, debería ser el problema del desempleo, que sigue presentando tasas de dos dígitos y que afecta, de manera abierta, a más de dos millones y medio de personas, a lo largo y ancho del país.
En efecto, una tasa nacional de desempleo de 11,6 por ciento, en el caso del desempleo abierto, y un desempleo del 12,2 por ciento en las trece principales ciudades del país, debería ser motivo de preocupación para todos los sectores sociales. Tenemos un modelo de desarrollo económico que tiene crecimiento, pero que no genera el empleo requerido.
En efecto, a pesar de que el país presenta positivas tasas de crecimiento económico, incluso por encima del 4 y el 5 por ciento, este crecimiento no se traduce en una mayor creación de puestos de trabajo, como lo que requiere el país para evitar que el problema del desempleo siga creciendo y con él se frenen la lucha contra la pobreza y la marginalidad.
Debemos resaltar como positivo del gobierno de Santos Calderón, la creación del Ministerio de Trabajo, en el cual fue nombrado el economista Rafael Pardo Rueda, quien viene hablando de distintos programas encaminados a promover la generación de empleo, entre ellos la ley de primer empleo y la de formalización laboral.
No obstante, no se han cumplido las expectativas generadas por el plan de Desarrollo del actual gobierno, “Prosperidad Para Todos”, que busca estimular sectores como la minería, el sector agropecuario, la infraestructura, la industria y la innovación, transversal a todos los anteriores, con el fin de encausar el desarrollo del país a una mayor generación de empleo.
Desde estas páginas hemos abogado por unas políticas de pleno empleo, pero también por la aprobación del Estatuto del Trabajo, como contempla nuestra actual Constitución Política, que rige desde 1991, pero que aún sigue siendo letra muerta por falta de voluntad política.
Sería conveniente que se formalizaran en proyectos de normas concretas, esas propuestas de las que habla el Presidente para fortalecer el sindicalismo, facilitar la asociación de los trabajadores, el respeto a sus derechos, comenzando por los derechos humanos, con el fin de lograr ese objetivo de contar con un sindicalismo fuerte, para hacerle frente a un empresarismo algunas veces concentrador y egoísta.
Hoy volvemos a insistir en que, de parte de la misma clase trabajadora se requiere, también, una revisión a fondo del papel de los sindicatos, muchas veces convertidos en obstáculos al empresarismo, cuando debería ser su gran aliado; el enemigo es la informalidad y el desempleo, no el empresariado que quiere generar empleo bueno y que cumple con todas las prestaciones de ley.
En este sentido, mucho puede ayudar volver a promover un nuevo pacto social entre gobierno, trabajadores y gobierno, que se proponga crear más empresas, generar más empleo formal, luchar contra la informalidad y convertir el pleno empleo en objetivo central de la política económica. La generación de empleo debe ser la principal política social.
Estos son algunos de los temas que deberían ser motivos de reflexión y análisis hoy día internacional del trabajo, a pesar de que el tema pase desapercibido en Valledupar, como consecuencia del guayabo por la celebración del 45º Festival de la Leyenda Vallenata.






