12 enero, 2016

“Independencia de Colombia nació en Valledupar”: Tomás Darío Gutiérrez

Valledupar reúne hoy aproximadamente 220 barrios, distribuidos en seis comunas.

“Recuerdo con gran nostalgia mi viejo valle, romántico y apacible sin sufrimiento
todavía veo en mis sueños sus viejas calles cubiertas de arena y piedras sin pavimento
ay mi Valle, mi lindo valle, pa’ que te volviste grande, si cuando eras un pueblito, tu ambiente era más bonito”

Esta es una estrofa de la canción ‘Recuerdo de viejos tiempos’, ganadora en el Festival de la Leyenda Vallenata en el año de 1998, obra que el compositor Sergio Moya Molina mantiene inédita.

Palabras claves para comparar el avance de Valledupar, capital del departamento del Cesar, que esta semana llegó a 466 años de fundada por el capitán español, Hernando de Santana.

Inicialmente llamada Valle de Upar, perteneciente al departamento del Magdalena. Fue María Concepción Loperena de Fernández de Castro, mujer libre, de origen realista, quien puso a disposición de Simón Bolívar 300 caballos de sus haciendas tras el acto de independencia.

“En presencia de todos exijo juramento de fidelidad, y quemo por mis propias manos el retrato y armas de escudo de su majestad, y ordenó en nombre del cabildo de que hablo, poner los pechos valientes al sacrificio en aras de la libertad de los pueblos dirigidos por su excelencia Jorge Tadeo Lozano. En constancia firmó en la ciudad de Valle de Upar, a los cuatro días de febrero de 1813”, así reposa en la Acta de Independencia del Valle de Upar, ubicada en el Centro de Historia del Cesar, desde 1969.

Con el pasar de los años, investigadores y otros inquietos ciudadanos, han tejido la historia de la ciudad que nació en 1550 y que se liberó del régimen español 263 años después.

En el marco de la celebración de este nuevo aniversario, actos culturales, artísticos y deportivos, se realizaron por parte de la Alcaldía de Valledupar en distintas plazas, centros y sitios abiertos de la ciudad. El Foro de Remembranza a Valledupar, ‘Ellos cuentan la historia’, hizo parte de la programación y en este evento se escucharon nuevas historias que inclusive podrían cambiar mucho de lo dicho y escrito en Colombia.

El abogado, compositor, investigador y escritor, Tomás Darío Gutiérrez, argumentó que la historia de la ganadería duró 400 años en esta región, “hasta cuando la mala cabeza y la influencia de países extranjeros nos metieron por mal camino. Habíamos sido prósperos, pacíficos entre comillas, hasta la década del 60 que vino el embeleco del algodón y patrocinó el mayor de los desastres ambientales sucedidos hasta ese momento en Sudamérica”.

Gutiérrez señaló que su explicación está basada en varias investigaciones y que estas le dan pie para afirmar que en Valledupar nació la libertad de Colombia.

“A nosotros nos han enseñado que la Independencia de Colombia empezó el 20 de julio, eso fue llamado Autonomista, empezó en Charcas, en esa época era Perú y ahora es Bolivia el 18 de mayo de 1809. Inmediatamente hubo Movimiento Autonomista en Quito, Lima, Caracas y luego inició Colombia; el primer Movimiento Autonomista de Colombia, según nos enseñaron, fue del 22 de mayo de 1810 en Cartagena”, explicó el investigador.

Invitó a leer una carta procedente del Archivo General de la Nación de España, a través del historiador Restrepo Tirado, petición del doctor Pedro Castro Trespalacios, documento del 21 de mayo de 1809.

“El primer conato de libertad se dio en la ciudad de Valledupar si escudriñamos la historia, que se nos hagan los reconocimientos que hasta ahora se nos han negado por ignorancia”, reveló.

Guerra de los Mil Días en Valledupar
Un capítulo interesante en la historia política de Valledupar fue la Guerra de los Mil Días, que se dio entre los simpatizantes de los partidos Liberal y Conservador.

“Los liberales se levantaron contra el gobierno conservador a raíz de la Constitución del 1886 que derogó de un tajo la antigua República Liberal de 1863. En esa Constitución se estableció el divorcio, la libertad de prensa, de opinión, la igualdad entre hijos legítimos y naturales, la educación laica, entre otros”, explicó el abogado Carlos Quintero.

Advirtió que Valledupar era una ciudad 98 por ciento liberal y se fue a la guerra, a defender la Constitución, “allí se libraron dos batallas importantes en que triunfó el Partido Liberal; en El Blanco (hoy Camperucho) siendo derrotado el Ejército Oficial Conservador y la batalla del Desastre, antes de llegar a Codazzi, donde está el cerro El Desastre”.

De estas batallas y posteriores triunfos se resaltan personalidades como: el coronel Clemente Escalona, Clemente Quintero, el general Socarrás, el capitán Noe Martínez y el general Laudelino Cabello, entre otros.

“Después vino el castigo, Valledupar se convirtió en un sitio aislado, gobiernos conservadores en 30 años no le invirtieron un peso y se convirtió en una ciudad atrasada. Desde 1900 a 1930 el retraso se hizo sentir en esta ciudad en aspectos culturales, sociales y económicos. Con la caída del Partido Conservador en 1930 y la llegada del presidente Enrique Olaya Herrera, Valledupar comienza a resurgir”, anotó Quintero.

Pero fue desde 1934, cuando Alfonso López Pumarejo es elegido presidente de Colombia, su madre era oriunda de Valledupar, que inicia la revolución de obras y apoyo económico a proyectos de interés nacional en esta ciudad.

“Cuando López llega al poder, viene a Valledupar, se emociona por estar rodeado de familiares que no conocía y de la tierra de su madre, fue así cuando ordena abrir las carreteras y descongestionar a Valledupar hacia Riohacha y Santa Marta, entonces inicia la Zona de Carreteras”, agregó.

Quintero asegura que esta capital encontró las mejores obras en el gobierno de López Pumarejo, a partir de 1938, entre las que se destacan: el Hospital Rosario Pumarejo de López, con 200 camas cuando aquí no había mayores enfermos, “era una cuestión desproporcionada para la época y hoy todavía está ahí”; el aeropuerto Alfonso López; La Granja donde llegaron todas las especies de ganado, caballos, veterinarios, “era un CDT ganadero prácticamente”; el colegio Nacional Loperena; la Escuela de Arte y Oficios; Alcaldía de Valledupar; Mercado Público y eso hizo de Valledupar una metrópolis, se convirtió en un polo de desarrollo y crecimiento.

“Yo en nombre de su majestad fundo este pueblo a orillas del río Guatapurí y pongo por nombre para ahora y para siempre el de Valle de Upar como homenaje a este gran cacique que lo señorea”.
Valledupar reúne hoy aproximadamente 220 barrios, distribuidos en seis comunas.