11 noviembre, 2020

Gimnasio del Norte Valledupar fue certificado con el sello Safe Guard

Según explicaron las autoridades de la institución, la certificación avaló la implementación de los protocolos exigidos para la alternación académica, prevista para el 2021.

Colegio Gimnasio del Norte, sede Valledupar.

FOTO/CORTESÍA.

El colegio Gimnasio del Norte de Valledupar recibió el sello internacional de seguridad Safe Guard, o guarda seguro, el cual avala los protocolos de bioseguridad de la institución para la alternancia académica.  En ese sentido, EL PILÓN dialogó con el rector Jorge Eduardo Ávila, quien señaló que esta certificación se verificó con el cuerpo administrativo.

Hablemos un poco sobre la importancia del certificado que obtuvo el Colegio Gimnasio del Norte…

Bureau  Veritas, ente certificador a nivel mundial, quien también nos certifica los procesos de calidad del colegio, creó un sello que se llama Safe Guard, guarda seguro, enfocado en bioseguridad. ¿Qué hace esta certificación? Estudia nuestros protocolos, es decir, todo lo que hemos construido en papel, y lo que hace es auditar la implementación del protocolo en la vida real.

¿En este caso certificaron el cumplimiento con los trabajadores?

Ellos certificaron los protocolos con el sector administrativo porque por una decisión del gobierno local nosotros no tenemos alternancia en el 2020.  El colegio ya tiene toda la señalización montada. No sucederá, pero si por algún motivo el alcalde dijera que mañana pueden ofrecer alternancia, el Gimnasio del Norte  ya está preparado.

Rector del colegio Gimnasio del Norte, Jorge Eduardo Ávila. FOTO/CORTESÍA.

En materia académica, ¿qué viene para el año entrante?

Seguramente el gobierno local apostará por la alternancia, no la presencialidad, porque permite un sinnúmero de combinaciones en la educación, por ejemplo, si un padre no quiere enviar a su hijo, este podrá continuar con las clases virtuales.

¿Cuál sería el porcentaje de alumnos que recibirían clases presenciales?

La reglamentación desde el Gobierno central nos  obligó, como protocolo, a tener un distanciamiento mínimo de 2 metros. Eso nos llevó a medir cada uno de los espacios académicos del colegio y hacer el equivalente de cuántos estudiantes máximos podríamos tener por salón.

Si la demanda de las familias por la alternancia  es menor a la del aforo del salón, no vamos a tener ningún inconveniente. Pero cuando aumente a 20, y que el límite sea 14, se dividirá el salón en grupo 1 y 2. Cada grupo asistirá días diferentes. Tenemos que respetar los dos metros, eso no es negociable.

¿Cómo ha sido el desafío de la virtualidad en el Colegio Gimnasio del Norte?

Hemos aprendido mucho. Arrancamos con guías de estudio en un principio, y hoy en día tenemos prácticamente el colegio abierto con trabajo sincrónico. La semana pasada nos llegaron los resultados de una encuesta de satisfacción que hicimos con las familias sobre lo virtual, desde el apoyo emocional, tecnológico, académico y pedagógico, hasta la facilidad para utilizar las herramientas digitales que el colegio escogió. De seis preguntas que hicimos, el menor porcentaje positivo fue del 76 % de favorabilidad. De allí nos fuimos al 93 % en las demás preguntas. Las familias nos dijeron que les gustó el acompañamiento emocional que hicimos.

¿Y cuáles fueron los desafíos administrativos de este año?

Me siento satisfecho al decir que el Gimnasio del Norte no tuvo que despedir ningún empleado, que el Gimnasio no redujo ningún salario y que pagó las primas puntuales, porque el compromiso de los empleados se ha medido tan positivamente que no podíamos dejar hacer los esfuerzos suficientes para responderles.