18 junio, 2021

Fallas eléctricas en el Cesar: crónica de una crisis anunciada

Altos costos de facturación, fluctuaciones constantes, racionamientos y cortes repentinos del servicio de energía eléctrica tienen “atormentados” a los habitantes de siete municipios del Cesar que permanecen más a oscuras que con luz.

Los usuarios denunciaron estar sin luz por más trece horas y los elevados costos de un “servicio inconstante”.
Foto: Joaquín Ramírez.

Los habitantes de los municipios de Astrea, Curumaní, La Jagua de Ibirico, Pailitas, Tamalameque, El Paso y Manaure esperaban que el cambio del operador a cargo del servicio de energía eléctrica en el Caribe subsanara de manera paulatina las fallas eléctricas que se presentaban en los territorios; sin embargo, un año después continúan los cortes repentinos del servicio y las fluctuaciones eléctricas que queman electrodomésticos.

De acuerdo con Emilia Muñoz, residente del municipio de Manaure, el racionamiento energético que viven actualmente no tiene justificación, debido a que siguen teniendo fallas en el servicio a pesar de que la empresa realiza mantenimiento a las redes eléctricas, indicando que el pasado domingo el territorio permaneció por más de 13 horas sin energía.

Así mismo, Juliana Rodríguez, habitante del municipio de La Jagua de Ibirico, precisó que un mantenimiento de las redes de baja tensión o la instalación de elementos para la misma puede dejar sin luz ese territorio hasta por 12 horas, afectando económicamente la carnicería de la que es dueña.

“Se me pierde la carne por tantas horas sin refrigerar y algunos compradores no la llevan porque piensan que está en mal estado. Compro hielo, pero de igual forma no sirve de mucho porque se descongela y las carnes quedan nadando en el agua. Los días que hacen reparaciones son los peores”, manifestó Rodríguez.

Por su parte, el concejal de La Jagua de Ibirico, Aider Ochoa, comentó que cada dos o tres días en el municipio no se goza del servicio de energía hasta por tres horas y puede irse más de una vez durante el día. Señaló que la población está cansada de los cortes porque pagan la factura y no tienen un servicio constante.

Esta misma problemática la vive la comunidad del municipio de El Paso, en donde presuntamente el clima “decide” si se suspenderá el servicio de energía o continuaran con el. Según el presidente del Concejo Municipal, Fabio Blanco, la luz es cortada “apenas hay tiempo de lluvia” porque las redes según les han informado no están aptas para estar en funcionamiento mientras llueve.

“Mientras llueve no tenemos luz en El Paso y tarda en regresar hasta dos horas. Sumado a eso tenemos un día a la semana que no gozamos del servicio por supuestos mantenimientos a los que no les vemos objeto porque seguimos con la misma dificultad”, comentó el corporado.

ESTUDIANTES CLAMAN POR EL SERVICIO

Los estudiantes del municipio de Curumaní también se han visto afectados por los cortes de luz, que suceden a cualquier hora del día en ese territorio, debido a que para ver sus clases online y realizar sus exámenes virtuales necesitan de la energía para conectarse.

“En reiteradas ocasiones han venido muchos estudiantes a la Personería Municipal y a la Alcaldía para solicitar una constancia de las horas en las que se fue el servicio porque han pérdido las exposiciones y los exámenes que deben realizar”, comentó el secretario de Gobierno municipal, Hermes Martínez.

Señaló que a cualquier hora del día es cortada la luz y eso tiene “aburrida e inconforme a la población” que en años anteriores protestó por el mal servicio energético en el municipio hasta el punto de quemar la oficina de la empresa Electricaribe, en el año 2014.

LOS CAMPESINOS

El secretario de Gobierno del municipio de Astrea, Darío Oliveros, aseveró que las interrupciones en el servicio de energía afectan a los campesinos de ese territorio porque los productos se dañan al no tener la debida refrigeración. Además de esto sufren pérdidas económicas en el mantenimiento sanitario del ganado debido a que algunas vacunas, que se les aplican a los animales, pierden su composición al estar mucho tiempo sin refrigerar.

“Los cortes son todo el día y la luz vuelve entre una hora y media. Por estas inconsistencias en el servicio gran parte de la a población ha dejado de pagarlo. El servicio pésimo y la comunidad no está conforme con pagar una factura y que se estén realizando mantenimientos que provocan la suspensión por varias horas y siga el mismo problema”, comentó Oliveros.

¿DENUNCIAS ANTE LA SUPERINTENDENCIA?

La secretaria de Gobierno de Pailitas, Gloria González, comentó que en ese municipio la energía se va por varias horas, precisando que el lunes pasado se fue en las horas de la tarde y volvió a las nueve de la noche, además de esto el costo de la energía es elevado a comparación del que pagaba anteriormente la población.

Señaló que el servicio de costar $60.000 ahora ronda hasta los $290.000. Debido al exorbitante incremento en el precio, el pasado mes de mayo le enviaron a la Superintendencia de Servicios Públicos todas las denuncias del sobrecosto del servicio en el municipio.

En ese mismo orden de ideas, la Asamblea Departamental del Cesar programó para este mes una mesa de trabajo con la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, y la Superintendencia de Servicios Públicos para que las dos entidades expongan las razones por las cuales aumentó el costo del servicio.

“Estamos esperando la confirmación de la fecha por parte de la CREG para que se lleve a cabo la mesa de trabajo y tengamos mayor claridad de los factores que han influido en el aumento del costo del kilovatio en los últimos cinco meses en el departamento del Cesar”, argumentó el diputado Raúl Romero.

VOZ DE AFINIA

Sobre estas denuncias la empresa Afinia, del grupo EPM, se limitó a informar que el próximo domingo continuará realizando jornadas técnicas para optimizar las redes eléctricas de los municipios de Chiriguaná, Curumaní y La Jagua de Ibirico. Acotando que por la seguridad de los trabajos estos municipios estarán sin el servicio de energía desde las 8:00 a.m., hasta las 4:00 p.m.

Por: Namieh Baute Barrios / EL PILÓN