Estos 6 caricaturistas fueron amenazados por ejercer su libertad de expresión

"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo", es una premisa máxima de la libertad de expresión, expuesta por Voltaire en la Ilustración.

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo“, es una premisa máxima de la libertad de expresión, expuesta por Voltaire en la Ilustración. Sin embargo, aún hoy son comunes las amenazas en contra de la más básica de las libertades individuales. Muchas veces, los amenazados son los caricaturistas.

¿Recuerdas el atentado contra el semanario francés Charlie Hebdo? El asesinato de 12 personas, 10 de los cuales eran caricaturistas, periodistas o trabajadores del medio, demostró que de las amenazas a los actos hay solo un paso. Balas contra lápices acabaron con una docena de inocentes ese día.

Hay más casos de amenazas. Hablamos de caricaturistas que se expresan a través de su arte sobre hechos que afectan al mundo. A través de una imagen, ellos han sido la voz de millones y por eso, fueron amenazados:

1. Matador: Amenazado de muerte

Julio César González, caricaturista del diario El Tiempo, se vio obligado a cerrar su cuenta de Twitter el pasado 3 de abril de 2018. En un tuit, el conocido caricaturista Matador manifestó que había recibido amenazas del uribismo y el Centro Democrático.

Comenzó a recibir amenazas de muerte en 2017, poco después de que el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga publicara una de sus caricaturas totalmente modificada, algo por lo que luego pidió disculpas.

Para Matador, lo más importante de una caricatura es que tenga un componente de verdad. “Si quieren venir por mi, no tengo escoltas ni nada…tengo un lápiz y mi cerebrofue su respuesta a los acosadores. Su pluma crítica lo puso en riesgo junto con su familia.

2. Rayma: De los insultos al despido

La libertad de expresión a través de medios impresos es uno de los derechos más vulnerados en Venezuela, un país donde reinan la impunidad y el totalitarismo se convierte en la ley. En septiembre de 2014, una caricatura de Rayma Suprani sobre el colapso del sistema de salud causó el despido de la venezolana del diario local El Universal.

Con la salud no se juega. Si por denunciar me sacan de El Universal, seguiré adelante con los lectores“, expresó Rayma a través de su cuenta en Twitter. El 18 de marzo de 2013, la comunicadora comenzó a recibir amenazas e insultos a su teléfono personal. Aunque denunció el hecho a través de la fiscalía de su país, nunca recibió respuesta.

3. Ferzat: Manos quebradas

En agosto de 2011, las amenazas verbales se convirtieron en una sentencia física contra el caricaturista sirio Ali Ferzat. Reconocido por su posición crítica contra el régimen de Bachar Al-Asad, publicó una viñeta donde se mostraba al mandatario sirio acompañando en su huida a Muamar Gadafi, quien en ese entonces escapaba de sus opositores en Libia.

Viñeta de Ali Ferzat que muestra a Bachar el Asad haciendo autoestop ante el líder libio, Muamar el Gadafi.

Las agresiones no se hicieron esperar. Cuatro hombres armados lo emboscaron al salir de su estudio en Damasco. Quebraron los dedos de su mano izquierda y brazo derecho y luego, lo golpearon. Por ejercer su libertad de expresión, Ferzat terminó con fracturas en su mano y atado al borde de una carretera.

Quienes propinaron el atentado fueron enfáticos: una caricatura provocadora más sería suficiente para que quebraran también su otra mano y más nunca pudiera dibujar. “Cuando despertó en el hospital y vio las vendas, se rió de la cobardía de aquellos hombres. Cogió un papel y dibujó en él su propia mano diciéndoles adiós“, relata el escritor libanés Elias Khoury.

4. Bonil: Ultimátum islámico en Ecuador

En ese moemnto, era reciente el atentado terrorista contra Charlie Hebdo cuando el diario El Universo, en Ecuador, recibió amenazas de sufrir el mismo destino por un anónimo, quien se identificaba a sí mismo como estudiante del islam y simpatizante del Estado Islámico. Xavier Bonilla, conocido en el medio como Bonil, había publicado una caricatura cuestionando al movimiento terrorista.

“La próxima vez que vea una nueva caricatura en su diario con lo ya referido, llamaré a mis amigos de Siria para avisarle con lo que sucede en Ecuador, y vengan a matar a este infeliz que hace esto y haremos un atentado en contra del diario El Universo al igual como lo que ocurrió en Francia con la revista Charlie Hebdo“. 

La carta culminaba con un ultimátum: “Última vez Bonil, o lo lamentarás”. Durante el gobierno de Rafael Correa, el caricaturista llegó a ser víctima de censura por parte del Estado.

5. Prageeth: Casi 10 años desaparecido

Prageeth Eknaligoda fue visto por última vez el 24 de enero de 2010. El caricaturista y periodista investigaba el presunto uso de armas químicas por parte del régimen de Sri Lanka, su país natal, en el momento de su desaparición. Sus artículos y dibujos evidenciaban una marcada tendencia opositora hacia el gobierno local.

Hasta hoy, se desconocen los detalles sobre su desaparición. Poco antes del 24 de enero, Prageeth había dicho a sus allegados que lo estaban siguiendo y aún hoy, hay versiones contradictorias sobre el caso. Sus familiares creen que el mismo gobierno de Sri Lanka está detrás de los acontecimientos.

6. Trivedi: Acusado de sedición

La iniciativa “Caricaturas Contra la Corrupción” de Aseem Trivedi lo llevó a la cárcel en 2012, donde pasó varios días tras ser acusado de sedición por el gobierno de India. Aunque desde su salida de prisión permaneció inactivo y a pesar de las amenazas, retomó su labor tras el atentado contra Charlie Hebdo.

Para Trivedi, era importante demostrar que los caricaturistas podían sobreponerse al miedo, aún después de la masacre sufrida por sus colegas del semanario francés. Hoy, el comunicador indio es un referente en libertad de expresión y activismo por los derechos humanos.