18 junio, 2021

Ese covid-19 nos ha dado duro

El 20 de marzo de 2020 escribí una columna titulada ‘El coronavirus y el vallenato’, justo en los días iniciales del terrible flagelo, que jamás llegamos a pensar que nos llevaría a donde hoy estamos, siendo el tercer país de América con las peores estadísticas, alrededor de 27 mil personas contagiadas y 600 muertes diarias. […]

El 20 de marzo de 2020 escribí una columna titulada ‘El coronavirus y el vallenato’, justo en los días iniciales del terrible flagelo, que jamás llegamos a pensar que nos llevaría a donde hoy estamos, siendo el tercer país de América con las peores estadísticas, alrededor de 27 mil personas contagiadas y 600 muertes diarias. Hemos llegado casi a los cien mil muertos, seguimos contando y cada día batiendo record; no entiende uno cómo el gobierno celebra éxito en el ritmo de la vacunación y simultáneamente el pico sigue en sostenido crecimiento.

El 7 de marzo de 2021 escribí otra columna titulada: ‘La columna que nunca quise escribir’, también relacionada con el bendito coronavirus y la manera cómo se llevó al precursor del canto vallenato y uno de los más grandes vocalistas de toda la historia de nuestra música, Jorge Oñate, hoy a sabiendas que esto está peor y que no sabemos cuántos amigos y familiares más tendremos que despedir, y cuántos artistas vallenatos se va a llevar esta devastadora pandemia. 

Quiero hacerles un homenaje a algunos de los músicos vallenatos que conocí, y que hoy no están con nosotros por el tristemente célebre covid-19.

Uno de los primeros que sucumbió ante el covid fue el rey de la piqueria, nacido en Barrancabermeja, Santander, mi amigo Andrés Felipe Barros, hombre querido y valorado en este gremio. Otro que se nos fue temprano, luego de una prolongada hospitalización, fue el acordeonero de Caucasia, Antioquia, conocido como Miguel Durán Jr, compositor de ‘El bolsillo pelao’ y muchos otros éxitos. 

Dos músicos valiosos para nuestro folclor, padre e hijo, ambos experimentados guacharaqueros: Luis Alberto Suárez y Jairo Suárez Serpa, se los llevó también la pandemia.

El gran acordeonero nacido en Maicao, La Guajira, Rubén Lanao, quien hacía parte de la naciente agrupación denominada ‘La Sinfónica Vallenata’, falleció por el covid-19, días antes de uno de los importantes conciertos virtuales que dio esta agrupación recientemente.  

A finales del mes pasado en una clínica de Valledupar falleció el gran verseador de la música vallenata, cariñosamente conocido como ‘El Cieguito’ Luis Manjarrez, quien fue ganador de casi todos los festivales de Colombia en el concurso de piqueria. 

Jairo Diazgranados Acuña, uno de los hombres más apreciado por la mayoría de los músicos vallenatos de la vieja guardia, reconocido folclorista, empresario de eventos, jurado de festivales y amigo personal de buena parte de nuestros artistas, conocido cariñosamente como ‘El Legendario’, también se lo llevó el peor de los males de los últimos tiempos.

Sé que pueden haber otros artistas vallenatos que se me quedan por fuera de esta relación, que a manera de homenaje póstumo quise hacerles hoy a estos y todos los demás hombres y mujeres que se ha llevado esta terrible enfermedad; sin embargo, a sus familiares, además de mis sentidas condolencias, les manifiesto que ellos no pasaron por la tierra de manera desapercibida y que el aporte que hicieron a nuestra música fue invaluable.

COLOFÓN: Esta semana que acaba de pasar dos jóvenes promesas aparecen pisando fuerte en el vallenato: Rubén Lanao y Efrén Gómez: el primero es anunciado nada menos que como el acordeonero oficial de Silvestre Dangond, y el segundo lanza su primer sencillo titulado ‘La propuesta’, que ha sido excelentemente recibido por la crítica. A ambos, buenos vientos y buena mar.