El universitario que busca rescatar la lengua kankuama

El estudiante de 21 años, de ascendencia kankuama, obtuvo una acreditación para asistir a un evento de talla internacional en Puebla – México.

La investigación es una actividad que cada día se está fortaleciendo a través de diferentes procesos que se adelantan en Valledupar desde los distintos centros de educación.

Como parte de esto, Samuel Leal, un joven de 21 años estudiante de noveno semestre de Licenciatura en Arte, Folclor y Cultura, ha desarrollado un proyecto con el que pretende rescatar y preservar la lengua kankuama por medio de un diccionario básico Español-Kankuamo.
EL PILÓN conversó con él sobre su proyecto.

¿Desde cuándo tiene el proyecto?

De manera personal e independiente inició en diciembre de 2015, pero luego comencé a trabajarlo en una asignatura llamada diseño y elaboración de proyectos culturales entonces ya en 2016 como tal comencé a estructurarlo, entré a un semillero y ahí creció más la idea. En marzo de este año lo había ejecutado.

¿Cuál es el objetivo?

Han venido con una especie de fortalecimiento cultural y la idea es contribuir con ese proceso, ya han rescatado ciertas partes de su cultura como por ejemplo el poporo, entonces qué mejor identidad cultural que la lengua. Es la única de las cuatro (etnias) que no la conservan.

¿Cómo le ha ido en el proyecto, cómo ha sido el proceso?

La verdad al inicio quedé como “en qué me metí”, todo inició porque mi madre es kankuama, yo también soy kankuamo, ella me decía cosas que faltaban todavía y me parecía raro y sobre todo la lengua que ni por ahí. Entonces pensé en investigar la lengua y consideraba que era sencillo, nada más hablar con las personas y que me dieran las palabras y todo, pero esa lengua se considera casi extinta y entonces ha sido un proceso muy difícil para conseguir todas las palabras.

¿Extinta por qué?

Han tenido muchos problemas. Dicen que la lengua se perdió hace 20 hasta 200 años, todo empezó desde la colonización que llegaron los españoles a Atanquez que es la parte más baja de la Sierra Nevada, fue un lugar muy afectado por la parte de los españoles y las introducción de la iglesia.

¿Le han apoyado los mayores, se han interesado en el proyecto?

Es un tema delicado porque yo inicié el tema sin permiso de ellos, pasé carta y todo pero no han respondido, entonces comencé a trabajar de manera independiente. Tengo una reunión con ellos con el cabildo kankuamo para hablar sobre el tema, aclarar muchas dudas, dejando claro que no me quiero lucrar, que es un proyecto de y para ellos.

¿Y jóvenes que como usted tengan ascendencia kankuama han tratado de vincularse en el proyecto o están haciendo otras cosas por preservar el legado de su etnia?

He conocido casos, no he tratado con ellos, pero sé de algunos que han querido por ejemplo implementar las danzas, otros el arte tradicional, otros en la parte de la agricultura como el café, la panela, pero hasta ahora nadie se le había medido a trabajar con la lengua porque lo consideran un proceso muy complicado. Creo que la última persona que investigó la lengua fue hace como 70 años.

¿Ya existe algo palpable?

El diccionario ya está ejecutado, ya se hizo. Todo empezó porque en la universidad entramos con una convocatoria interna de financiación de proyectos de semilleros en el 2016, lo gané, me dieron dos millones de pesos y ocho meses para ejecutarlo. Con eso se destinó para el proyecto, trabajo de campo, pagarle a un fotógrafo, a quien hizo los dibujos que van a estar en el diccionario, la comida, toda esa parte, pero el proyecto como tal fue desarrollar un diccionario básico con 300 palabras, en realidad reuní cerca de dos mil palabras.

¿Qué expectativas tiene para el encuentro en México?

Hacer una buena presentación, tuve el aval para asistir a otro encuentro internacional pero no pude y ahora quiero mostrar a los kankuamos, en el nacional algunos no sabían quiénes son y los confundían, dar una visibilización y estrechar lazos de investigación.