20 octubre, 2021

El cáncer de seno: una tragedia humana…

Hay enfermedades que son propias de los seres humanos pero depende de la edad, género, raza, y hasta de la condición económica para padecerlas; porque hay enfermedades que nunca la padecen los ricos; hay enfermedades que aparecieron para que sean padecidas solo por los pobres del mundo.   Pero el cáncer es una enfermedad que no […]

Hay enfermedades que son propias de los seres humanos pero depende de la edad, género, raza, y hasta de la condición económica para padecerlas; porque hay enfermedades que nunca la padecen los ricos; hay enfermedades que aparecieron para que sean padecidas solo por los pobres del mundo.  

Pero el cáncer es una enfermedad que no distingue ninguna característica del ser humano, nadie está exento de padecerlo y sufrirlo, y afecta de manera terrible al que lo padece, por supuesto, pero también afecta el entorno de la persona tanto en lo anímico como en lo económico.  Hasta el sistema de salud termina afectado por los pacientes que padecen cáncer.  

El pobre no puede tener cáncer porque no está en condiciones de asumir la carga económica de su tratamiento y termina muriendo. Es injusto…  

Y esa situación es la que nos lleva a muchos a considerar por convicción que la salud debe ser un derecho universal absoluto que debe asumir el Estado para tener acceso de manera gratuita, a cambio de tanto asistencialismo que solo aumenta la pobreza.  

Respecto a la mujer, además del alto índice de casos en los cuales resulta subestimada y maltratada, el cáncer es un mal que la persigue de diferentes formas y es otra manera de causarle dolor y amargarle la vida. Parece que fuera como un dogma tener que admitir, sin quererlo, que nadie sufre más para vivir que la mujer; y en muchos casos por su misma condición natural: la menstruación, los partos, la crianza de los hijos, y las enfermedades a las que está expuesta, como es el caso del cáncer.  

Las estadísticas estiman que el cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres, seguido por el cáncer de cérvix y el colorrectal.   

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 19 de octubre como fecha para conmemorar el Día Internacional del Cáncer de mama, con el fin de crear una sensibilización de todo el mundo respecto a la importancia de examinar los senos para la detección temprana de cualquier signo o anomalía en los órganos de la mujer. 

Según datos de la OMS, el cáncer de mama representa el 16 % de todos los cánceres a los que está expuesta la mujer, y dicha estadística parece ir en crecimiento, además de que durante la pandemia se redujeron las consultas médicas para la detección temprana por temor al contagio: una tragedia humana. 

A partir de los estudios y las investigaciones de la enfermedad dicen los científicos que existe una alta posibilidad de superar el cáncer de seno, evitando que se convierta en una tragedia para las mujeres que lo padecen y para sus familias.  

Se sugiere mantener un peso saludable, y aumentar lentamente la actividad física mediante una rutina diaria. También dicen los estudios científicos que la lactancia materna desempeña un importante papel en la prevención del cáncer de mama; y cuanto más tiempo amamante, mayor será el efecto protector.   

En todo caso, la mejor forma para controlar la presencia de esta enfermedad es a través de la prevención con el apoyo del autoexamen de seno, y los exámenes periódicos a cargo de médicos especialistas; las dos formas complementarias son fundamentales para que el cáncer de mama pueda advertirse con oportunidad, y que no sea una amenaza para la felicidad que tienen merecida las mujeres del mundo.   

Los gobiernos también deben contribuir de manera importante a través de los planes de intervenciones colectivas. Ruego a Dios que siga bendiciendo a las mujeres del mundo porque sin ellas no somos, no estamos, no existimos.  ¡Sin las mujeres no podría ser posible que siga existiendo la humanidad, a ellas nos debemos!