30 julio, 2020

De Las Casitas a Los Cachos, la nueva variante de Valledupar

Se complacen los vallenatos que encaran la ‘nueva normalidad’, yendo a pasear en bicicleta por los pueblos del norte. Pero en estos días de cuarentena descubrieron el paseo del sur en la carretera que la administración Ovalle contrató para llevar el trayecto que había asfaltado de la Curva del Salguero a Las Casitas, hacia Los Cachos hasta la altura del retén de la Policía en la vía que de Valledupar conduce a Bosconia.

Se complacen los vallenatos que encaran la ‘nueva normalidad’, yendo a pasear en bicicleta por los pueblos del norte. Pero en estos días de cuarentena descubrieron el paseo del sur en la carretera que la administración Ovalle contrató para llevar el trayecto que había asfaltado de la Curva del Salguero a Las Casitas, hacia Los Cachos hasta la altura del retén de la Policía en la vía que de Valledupar conduce a Bosconia. De hecho, se ha convertido en una nueva variante de la ciudad, la cual era un barrizal camino de las fincas ganaderas de la zona. La que pasará a barrial, porque los barrios en ese sector sur de la ciudad han venido adquiriendo fuerte dinámica y en pocos años la tocarán.

Fue lo que pasó con todas, como la 44 y su prolongación desde el Obelisco a La Popa, concebidas como anillo vial límite de crecimiento del perímetro urbano, y la construcción de viviendas las traspasó por completo. Ya las glorietas del Terminal, del Obelisco o de La Popa dejaron de ser terminales de las circunvalares de antaño. Es sorprendente que se hayan hecho en doble calzada hace unos 30 años, cuando el Municipio imponía la Contribución de Valorización a la gente y esta la pagaba con satisfacción, en la primera década de los primeros alcaldes elegidos popularmente.

Pero después de la digresión histórica volveremos a referirnos a que cualquier sábado son cientos las familias amantes de la bicicleta de los barrios del sur (comunas 2, 3 y 4) que encuentran un ‘relax’. Algunos se desplazan hasta las vecinas La Paz, Manaure y San Diego.

Llamamos a las autoridades municipales y de policía para que vigilen la buena circulación de carros y bicicletas, e incluso del ganado sobre la carretera. Que presta un servicio en todo sentido positivo para esa parte, por lo pronto, ganadera de la ciudad.

El 5 de junio del año pasado en un editorial que titulamos “Franco acierto vial” decíamos:

Se la ha jugado al final de su mandato el gobernador Francisco Ovalle Angarita con algunos proyectos de infraestructura de transporte (…) Obtuvimos informes parciales de que la pavimentación de Codazzi – La Palizada de 10 km se ha decidido llevarla hasta Aguas Blancas, completando 40 kilómetros, lo que permitiría que cualquier productor del norte del Cesar se acerque a los puertos de exportación, una persona que se desplaza por ejemplo entre Casacará y Bosconia ya podrá tomar una vía sin arribar hasta Valledupar. En cierta medida se descarga la presión sobre el uso de las vías de la ciudad, como la 44, (…)

Otro tanto, decimos que después de concluidos dos kilómetros entre la Curva del Salguero y Las Casitas, el Gobierno departamental haya decidido prolongar en 8 kilómetros más la pavimentación hasta la zona de Los Cachos, interceptando la carretera nacional, Ruta del Sol…”

Son vías secundarias, de menor especificación, y menor carga y velocidad. En el tramo de Los Cachos, además, la seguridad se compromete porque algunas fincas dejaron sus cercas casi pisando vía, esta es sin berma, y aun no se cuenta con una adecuada señalización. Y la otra seguridad también debe garantizarse.

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