4.000

animales se han recepcionado en término de 20 meses.

 

Son dos las ‘clínicas’ en el Cesar, la primera construida por Corpocesar y ubicada a 15 minutos del casco urbano de Valledupar y la segunda, está al interior de la mina Calenturitas de la empresa Prodeco

La ‘clínica’ de animales que opera al interior de la explotación minera del Cesar

Se llaman Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre del Departamento del Cesar (CAFS), y en sus instalaciones, hacen toda la atención de toda la fauna afectada ya sea por accidentabilidad, por afectación en grandes proyectos que se realizan como la minería o por rescate de especies que están en condición de riesgo o vulnerabilidad. Es una atención clínica y biológica para lograr la rehabilitación y posterior reintroducción de animales al medio natural.

 

Este, un proyecto de la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar), que ahora se articula con los resultados compensatorios de la minería bien hecha en el Cesar, se convierte en una ambiciosa apuesta para tratar, cuidar y recuperar animales cuando han sido objetos de tenencia o de tráfico ilegal, que resultan afectados tanto física, clínica, como conductualmente.

 

“Aquí tenemos que revertir el proceso. El CAFS de la zona minera es una unidad satélite de esa CAFS principal (en Valledupar), donde vamos a atender aspectos primarios de la atención de toda esta fauna afectada en una parte básica, lo más complejo se trasladará a Valledupar; al mismo tiempo nos servirá de plataforma de animales que estarán aquí, permanecerán un tiempo y luego se ubicarán en las zonas donde se liberarán definitivamente”, dice Edgar Patiño Flórez, director de la Red de Fauna y Flora Silvestre de Corpocesar.

 

Solo en un término de 20 meses, esta red pública ha recepcionado algo más de 4.000 animales, gracias a rescates, entregas voluntarias, decomisos de las autoridades ambientales, y de esos, unos 400 se ubican actualmente al interior de la mina Calenturitas, del Grupo Prodeco, como un proceso de sinergia entre la minería a cielo abierto y la golpeada biodiversidad de la región.

 

“Esta unidad de la zona minera empieza a ser muy importante también para descargar esas áreas y poder evitar hacinamiento que se nos da en algún momento en la estructura principal. Hemos liberado uno 3.500 animales”, resalta Patiño Flórez.

 

La estrategia de control diseñada por Corpocesar y que hoy día se vincula desde la Red de Fauna y Flora Silvestre del departamento, es un instrumento para el conocimiento, la planeación de la gestión en torno a la biodiversidad del Cesar, que involucra todas las acciones de control.

 

“Dentro de este contexto, lo que hacemos es tratar de atender la fauna afectada para lograr los mejores resultados y disminuir los indicadores que no son los mejores para el departamento en la actualidad. Hay varias cosas que debemos tener en cuenta; la minería como tal sabemos que tiene una afectación directa en los ecosistemas dada su condición extractiva donde se hace necesario arrasar, sin embargo, nosotros analizamos lo que ellos hacen y desde el punto de vista de la responsabilidad ambiental nos damos cuenta que son las acciones que desafortunada o afortunadamente, como lo quieran ver, permiten adelantar procesos en términos de conservación, es decir, hablamos de una minería responsable porque saben hacer su negocio, pero al mismo tiempo dentro de sus esquemas de compensación por los daños que producen están llegando a mejorar muchas áreas en términos de indicadores de conservación, háblese de cobertura vegetal, logrando vincular las comunidades y estamos con ellos trabajando de la mano no solamente en el conocimiento sino en el rescate de la fauna afectada en muchos procesos”, narró el director de la Red de Fauna y Flora Silvestre de Corpocesar.

 

Para Edgar Patiño, la minería de carbón en esta zona del centro del Cesar es responsable en virtud de que hace gestión en conservación, porque hay otros sectores de la producción colombiana que no la tienen como es el sector ganadero  o el mismo campesinado: “no están teniendo procesos de compensación y son áreas mucho mayores; realmente la empresa minera hoy es un aliado estratégico, entidades que nos permiten mediante la generación de convenios atacar procesos que desde el punto de vista de la empresa pública difícilmente lo podemos hacer por cuestiones políticas o presupuestales”, señaló.

 

Incidencias, alcances y aportes a la fauna

La biodiversidad del Caribe, especialmente la asentada en el Cesar, es una de las más apetecidas por cazadores y traficantes de especies en Colombia. Este departamento es el tercero en la lista de cinco poblaciones con mayor incautación de fauna en el país, un índice que lidera Bolívar, seguido de Sucre, además de Córdoba y Antioquia, según las autoridades ambientales.

 

Es así como en el Cesar aparecen alternativas desde las autoridades ambientales y ahora, ligadas a empresas mineras que buscan salvaguardar las distintas especies animales recuperadas, maltratadas y hasta devueltas por personas que las utilizan para uso doméstico.

 

Se trata de la Red de Fauna y Flora Silvestre de la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, o mejor una clínica para animales sometidos en su mayoría de ocasiones por los seres humanos. Pero también sirve como laboratorio científico para el estudio de los más exóticos.

 

Son dos las ‘clínicas’ en el Cesar, la primera construida por Corpocesar y ubicada a 15 minutos del casco urbano de Valledupar y la segunda, está al interior de la mina Calenturitas de la empresa Prodeco, es decir, animales conviven con la minería y no son afectados sino estudiados, tratados, intervenidos, recuperados y posteriormente liberados en su hábitat.

 

“Se pudo establecer que la mayoría de animales (traficados y cazados) provienen del trópico bajo, llámese los Llanos Orientales, como la costa Atlántica y entre ella uno de los departamentos que más aporta especies hacia estos centros en términos de tráfico ilegal y tenencia ilegal, es el Cesar”, aseguró Edgar Patiño Flórez, director de la Red de Fauna y Flora del Departamento del Cesar.

 

Y en la mina Calenturitas, la multinacional Glencore que es líder del Grupo Prodeco tenía desde el 2012 este centro, que hasta hace unos días entregó de manera formal  y ahora se convertirá para Corpocesar en un área satélite especial para la recuperación, adaptación y posterior liberación de especies.

 

“Esto tiene un significado profundo y llama a una reflexión de mejorar los procesos alrededor del control al tráfico de flora y fauna silvestre en el departamento. Eso significa que vincular a la empresa privada, de aunar esfuerzos van a dar resultados al control y tráfico de flora y fauna silvestre en el Cesar”, aclaró  Patiño Flórez.

 

La operación del Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre de Corpocesar, ubicado en La Jagua de Ibirico, se cumple en el marco del convenio firmado entre Grupo Prodeco y Corpocesar en noviembre de 2017. A partir de ahora, Corpocesar operará la gestión, el manejo y la atención de la biodiversidad de las áreas de influencia del Grupo Prodeco y de toda la región.

 

En los últimos tres años, Corpocesar ha recibido aproximadamente entre 4.300 y 4.500 animales en las instalaciones del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de Valledupar, de los cuales han liberado entre 3.700 a 3.900 para un promedio de 2.000 animales por año.

 

“Este se convertirá en un punto de apoyo, una unidad satélite principal en la zona minera que se unirá al centro principal ubicado en Valledupar”, resaltó el subdirector de Corpocesar, Raúl Suárez.

 

El Centro de Atención de Fauna Silvestre (CAFS) del Grupo Prodeco, único en el corredor minero del Cesar, continuará cumpliendo sus funciones de rescate, ahuyentamiento y liberación de fauna silvestre en las minas Calenturitas y La Jagua, y adicionalmente servirá como núcleo de apoyo al Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre de Valledupar, para la atención de las especies incautadas, entregadas de manera voluntaria y afectadas en las vías del departamento.

 

“Hemos decidido unir esfuerzos con Corpocesar, quienes pondrán a disposición un equipo experto para la operación y administración de este centro especializado. Estamos seguros que desde su experiencia podrán aportar mejoras significativas a las técnicas que actualmente usamos para la identificación, rescate y reubicación de fauna. El Grupo Prodeco, por su parte, realizará acompañamiento y entregará los recursos económicos y humanos necesarios para que este convenio se desarrolle de manera exitosa”, anunció Mark McManus, presidente del Grupo Prodeco.

 

 

Este es el primer programa de monitoreo de la biodiversidad presente en el área de influencia de las operaciones del Grupo Prodeco en el Cesar, a través de la Red de Flora y Fauna que permitirá una ampliación del conocimiento de las especies de la región para su conservación y manejo sostenible, a través del CAFS de Prodeco, como parte de dicha red. La empresa minera aporta en recursos $700 millones, así como información e infraestructura, tal como lo hará Corpocesar, que entró a manejar con su equipo logístico dicho centro que ya tiene animales con un caimán aguja rescatado en el municipio de El Paso donde permanecía como mascota de una familia; guacamayas, babillas, tigrillos, iguanas, un oso hormiguero, tortugas morrocoy y una guacharaca.

 

En un primer acto de liberación, el Grupo Prodeco, Corpocesar y la Gobernación del Cesar, retornaron a la naturaleza guacamayas a su retorno, en áreas biosensoras de conservación alrededor de las operaciones en la mina Calenturitas.

 

Con esta alianza estratégica se busca que a través de la minería bien hecha se impulse la gestión integral del desarrollo sostenible, la conservación de la biodiversidad, el acompañamiento a los programas de compensación ambiental desarrollados por Prodeco, el cuidado y protección de la calidad del aire y el agua, la educación ambiental en instituciones educativas y el diseño conjunto del plan de cierre de operaciones mineras, que busca desde ya la planeación territorial de cara a un futuro sin minería.

 

Este convenio busca darle mayor impacto a los proyectos que Prodeco y Corpocesar manejan en favor de la protección del medio ambiente, la conservación de la biodiversidad, el uso eficiente de los recursos naturales y el desarrollo sostenible en el corredor minero del Cesar.

 

Hoy, los animales en vía de extinción en esta región son: el morrocoyo, la hicotea y la guartinaja, según expertos de la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar.

 

Datos

132 animales silvestres rehabilitados en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre fueron llevados al centro satélite que se ubica en la mina Calenturitas, del Grupo Prodeco.

 

La operación del CAFS se cumple en el marco del convenio firmado entre Prodeco y Corpocesar en noviembre de 2017.

 

En el primer acto de liberación, el Grupo Prodeco, Corpocesar y la Gobernación del Cesar, liberaron cuatro guacamayas azules en áreas biosensoras de conservación alrededor de las operaciones en la mina Calenturitas.

 

Entre 4.300 y 4.500 animales ha recibido a Corpocesar en las instalaciones del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de Valledupar, de los cuales han liberado entre 3.700 a 3.900 para un promedio de 2.000 animales por año.

 

 

A partir de ahora, Corpocesar operará la gestión, el manejo y la atención de la biodiversidad de las áreas de influencia del Grupo Prodeco y de la región.

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