13 enero, 2015

¿Cómo va el Tránsito luego de la caducidad de la concesión?

Después de dos años y seis meses de habérsele dado caducidad a la Concesión de Tránsito, Valledupar ha invertido en temas de movilidad, pero, según expertos, no ha sido suficiente para el desarrollo de la ciudad.

Entre 2005 y 2006, Valledupar le giró a Hilsaca y empresa socias, 32 mil millones de pesos, sin verse resultado alguno en el Municipio a través de las concesiones, entre ellas la de Tránsito. 
EL PILÓN/ARCHIVO

A través de la Resolución 01250 del 18 de julio de 2012 quedó plasmada la decisión de caducar la Concesión de Tránsito, luego de una audiencia pública de más de diez horas en la que el Alcalde Fredys Socarrás Reales decidió terminar con el contrato que percibía anualmente un promedio de cinco mil millones de pesos por concepto de recaudo municipal, dinero que, al parecer, no era visible en obras o proyectos.

Hoy, luego de dos años y seis meses del Municipio darle caducidad al contrato que tenía vigencia por 20 años, ¿Qué pasó? ¿Mejoró el recaudo por los conceptos que maneja el Tránsito Municipal? ¿El Municipio percibe mayores recursos?

Hasta octubre de 2014 la Secretaría de Hacienda registra 78% por concepto de recaudo en multas de tránsito por un valor de 1.356 millones de pesos, ante un presupuesto de 1.735 millones. Con dicho dinero varios fueron los proyectos que se adelantaron en la ciudad, pese a este no superar la suma que recaudaba la concesión.

El año pasado la Secretaría Tránsito invirtió en cuatro cruces semafóricos que serán terminados este mes y que tuvieron una inversión de mil millones de pesos.

El secretario de Tránsito y Transporte de Valledupar, Oscar Tom Socarrás, aseguró que invirtieron 1.071 millones en cruces semafóricos y se compraron las pantallas Led para el 35% de la red semafórica de la ciudad. Además, dijo que actualmente se realiza la demarcación vial, en la cual se contrataron 40 millones de pesos en diciembre.

Tom Socarrás aseveró que de los siete años que duró la concesión de Tránsito, sólo fueron instalados en Valledupar 11 cruces semafóricos, mientras que la Secretaría, en un año logró la instalación de 10 cruces semafóricos, logrando con estos que la ciudad, junto con los 38 que habían, tenga hasta el momento 59 cruces semafóricos, que aumentarían a 63 al final de este mes cuando sean instalados cuatro más.

El secretario de Tránsito especificó que en el 2014 también se llevó a cabo el programa de prevención vial ‘Movilitransfórmate’, que tuvo vigencia de seis meses y tuvo un costo de aproximadamente 300 millones de pesos. Programa en el que se emplearon a 20 auxiliares de tránsito.

Según el funcionario, de mil millones de pesos que recauda el Municipio por Tránsito 700 son de libre destinación que son utilizados en varios conceptos y 300, que son de multa, se utilizan para la semaforización, demarcación de calles, planes de prevención vial, entre otros.

En el 2013 las multas superaron los 1.173 millones de pesos, pese a que el presupuesto definido fue de 2.500 millones. Durante ese año la Secretaría llevó a cabo una primera etapa de semáforos Led que constó de seis cruces semafóricos y la unidad de control de tránsito, en los cuáles se invirtieron 1.915 millones de pesos.

Así mismo se implementó el programa de prevención vial y educación vial ‘Muévete Bacano’, por un valor de 300 millones de pesos, que duró cerca de seis meses y que por ley es de obligatoriedad anual, según el funcionario.
En el 2012 las multas ascendieron a un valor de 1.795 millones de pesos, obteniendo un ciento por ciento de recaudo al fijarse un presupuesto de 1.800 millones.

La concesión
El contrato 015 del 28 de febrero de 2005, suscrito entre el Municipio de Valledupar representado por el entonces alcalde Ciro Pupo Castro y la Unión Temporal Sistema Inteligente de Tránsito de Valledupar (UT SIT Valledupar), se basó en la repotenciación, operación, mantenimiento y expansión del Sistema de semaforización de la ciudad y la implantación de un sistema de control de tráfico y la modernización tecnológica y funcional de la Secretaría de Tránsito y Transporte de Valledupar.

Estuvo a cargo de la Unión Temporal de empresas Cericar S.A., Cecon S.A y Serinco S.A, representada por Manuel Turizo Turizo, hermano de Roger Turizo Turizo, representante de Construcciones Hilsaca, que estuvo a cargo de dos concesiones más, Amoblamiento Urbano y Parque Lineal Hurtado, quien percibía, según el Gabriel Campillo, exsecretario de Hacienda y actual coordinador del Programa ‘Valledupar Cómo Vamos’, el 37% del recaudo del Municipio.

La concesión fue firmada por el entonces alcalde Ciro Pupo Castro -quien gobernó Valledupar entre 2005 y 2007- y tuvo un valor indeterminado a 20 años. El valor del contrato era de 600 millones de pesos anuales, pero a fecha de 2009 habían sido girados 10 mil millones de pesos. La interventoría se suscribió cuatro años después de iniciado el contrato.

Las millonarias concesiones de Ciro Pupo Castro, que fue inhabilitado para ejercer puestos públicos durante 11 años, por un contrato que, según la Procuraduría, quedó mal hecho, son según Gabriel Campillo, una barbaridad, un atraso, lo más nefasto para el Municipio, por las que hoy se reciben perjuicios de esa situación: caos en la movilidad e inseguridad.

“Esas son consecuencias de esas malas labores de nuestras autoridades municipales, son tan cortoplacistas, que no piensan en ciudad, en el sueño de ciudad que queremos. Los Planes de Ordenamiento Territorial no se están haciendo con la gente, pareciera que se hicieran contra la gente, porque pueden traer expertos, pero son expertos de martes, que hacen el sueño de ciudad que ellos quieren y no dan la participación de los ciudadanos”.

Así mismo, indicó que el presupuesto del Municipio tiene que hacerse con la gente y no con los secretarios, quienes tienen que ir a las comunas a priorizar las inversiones que la gente requiere. Dijo que en Valledupar no hay presupuesto participativo y que el Plan de Desarrollo va por un lado y el Plan de Ordenamiento Territorial va por otro lado y nadie dice nada.

La crisis fiscal
A raíz de las concesiones, la mayoría a nombre de Construcciones Hilsaca, el Municipio quebró. En el 2009 la capital del Cesar se quedó sin plata, crisis fiscal que fue atribuida a una serie de contratos y concesiones lesivas.
Que Valledupar se acogiera a Ley 550 fue previsto desde ese momento. Gabriel Campillo, afirmó hace cinco años: “estamos ad portas de una emergencia económica”.

“La denuncia que hice era que el municipio era inviable porque sus rentas estaban comprometidas en un 37%, todo lo que el Municipio recibía se iba para el señor Turco Hilsaca, que era el dueño de las concesiones de Valledupar: Parque Lineal de Hurtado, Amoblamiento y Tránsito”, aseguró Campillo.

La grave situación se hizo pública una vez el Consejo de Estado destituyó al alcalde Rubén Carvajal por violar el régimen de inhabilidades. Carvajal firmó, en un tiempo de 48 horas, 118 contratos por más de tres mil millones de pesos.

Gabriel Campillo manifestó que de lo que la Secretaría de Hacienda en aquel entonces recibía de las rentas recaudas del Municipio, de cada 100 pesos de los tributos de los vallenatos, 37 pesos iban destinados para el señor Luis Alfonso Hilsaca, ‘El Turco’ Hilsaca, dinero que, supuestamente, era para el amoblamiento de Valledupar y el espacio público.
A pesar de ser estas funciones indelegables, Ciro Pupo se lo entregó a un tercero, violando la Constitución Política de Colombia.

Valledupar habría mejorado
¿Si esas concesiones no se hubiesen creado, qué tanto desarrollo hubiera tenido Valledupar, hasta el momento? Preguntó EL PILÓN al analista Gabriel Campillo, quien aseguró que obviamente con los recursos posibles, apartándose del alto porcentaje de corrupción que existe en este municipio, algo hubiera quedado.
“Nosotros desde el programa Valledupar Cómo Vamos, estamos tratando de impulsar la participación de la gente. Los ciudadanos somos corresponsables de la situación que está pasando, por qué nos callamos”, enfatizó.

Merlin Duarte García/El Pilón
merlin.duarte@elpilon.com.co