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Judicial - 17 mayo, 2017

Asesinan a testigo de muerte de ganadero en Chiriguaná

La víctima fue identificada como José Reyes Guerrero Gaitán, de 53 años, natural del municipio de La Peña, Cundinamarca, residente en la cabecera municipal de Chiriguaná, Cesar.

Foto referencia.
Foto referencia.

Veinticuatro horas después de una fallida audiencia pública ligada al proceso investigativo que las autoridades judiciales del municipio de Chiriguaná adelantan por el homicidio del ganadero Jaime Royero Bonilla, de 71 años, ayer fue asesinado a bala uno de los testigos del caso.

La víctima fue identificada como José Reyes Guerrero Gaitán, de 53 años, natural del municipio de La Peña, Cundinamarca, residente en la cabecera municipal de Chiriguaná, Cesar. Al hombre le propinaron seis impactos de arma de fuego, dos de ellos en la cabeza y los demás en las extremidades superiores, inferiores y en la espalda.

Guerrero Gaitán, desde los 11 años se radicó por el sector del corregimiento de Santa Isabel, jurisdicción de Curumaní. Era el administrador de la finca Puerto Rico, localizada en inmediaciones del corregimiento de Santa Cecilia o La Sierra, propiedad de Jaime Royero Bonilla, baleado el pasado 18 de noviembre.

Dos días después del crimen, la Policía hizo efectiva la captura del presunto responsable del crimen, identificado como Dalwin de Jesús Rojas Ochoa, a quien las autoridades ubicaron en el corregimiento de San José de Oriente, jurisdicción del municipio de La Paz, Cesar.

Cabe recordar, que el homicidio de Royero Bonilla se habría producido en medio de un acto de intolerancia, al parecer, por el reclamo a un vecino del sector por una vaca que se habría pasado para una finca cercana.
Los hechos

La muerte de Guerrero Gaitán, según su hijo Javier, actual presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Rancho Claro, en Chiriguaná, se produjo a las 5:40 de la mañana de ayer, martes, cerca del corregimiento de La Sierra, en momentos que se desplazaba en una motocicleta, con dos tinas para recoger leche y llevarla al corregimiento de Rinconhondo.

“Es muy poca la información que se tiene por el asesinato de mi papá, porque parece que no hubo testigos, pero lo cierto es que a él le ‘pegaron’ dos tiros aún montado en la moto, porque en el lugar quedaron las dos vainillas; él se tira de ella y sale corriendo, se vuela una cerca de alambre y corrió unos 250 metros. En medio de la carrera haciéndole tiros, fue impactado por otros proyectiles y cayó boca abajo. En el suelo, lo remataron dándole tiros en la cabeza. Ahí se notó que lo asesinaron con sevicia. Parece que cuando le hicieron los primeros disparos, él estaba hablando por celular, porque una de las balas le destruyó el aparato. Yo no puedo certificar que la muerte de mi papá, tenga alguna relación con la muerte de su patrón, porque no tengo evidencias, lo único que le puedo decir, es que él era un hombre muy dedicado a su trabajo, una persona sin problemas, muy responsable y solidario con sus semejantes”, declaró su hijo a EL PILÓN en medio del dolor.

Las autoridades descartan que se haya tratado de un atraco porque no le robaron nada, ni la motocicleta en la que se movilizaba.

Javier Guerrero dijo que él acompañaba a su papá todos los días a la finca a buscar la leche, cada uno en su motocicleta. “Él salía adelante y yo lo seguía, pero hoy (ayer) como curiosamente, y cuando van a suceder las cosas, me tocó hacer otra diligencia; lo dejé alistándose para iniciar su actividad diaria y a los pocos minutos me llamaron para darme la trágica noticia”, acotó.

Por Abdel Martínez Pérez