21 diciembre, 2013

“Alfonso López, el compañero jefe”: Alfonso Araújo Cotes

Alfonso Araújo Cotes compartió anécdotas, memorias y reflexiones sobre Alfonso López Michelsen a quien recuerda como un transformador de Colombia.

“Muy pocas personas conocen la vida de López como la conozco yo”, inició Alfonso Araújo Cotes su narración acerca del ‘Pollo López’, y su legado para el Cesar. A sus 89 años, el líder político y ganadero oriundo de La Paz, cuando este municipio pertenecía al Magdalena, recuerda como si fuera ayer, el día que en una máquina de escribir Underwood, plasmó el discurso que Alfonso López redactó de su puño y letra para proclamar el nacimiento del Cesar, como ente territorial. Sucedió en la esquina de la carrera 7 con calle 15, en una vieja casona que hoy tiene escrito “sálvame” en sus paredes, por su estado deteriorado.

Alfonso Araújo Cotes cuenta su cercanía y complicidad con el ‘Pollo López’ en diferentes temas como el nacimiento del Movimiento Revolucionario Liberal, MRL, ahora en estos días cuando se celebra el aniversario número 46 del Departamento y se ensalza el nombre del centenario dirigente liberal.

“Fue el movimiento que llevó a la presidencia del doctor López, fue encabezado aquí por Edgardo Pupo Pupo, exgobernador del Cesar. El primero de la sociedad vallenata que se salió de la oligarquía vallenata y encabezó el movimiento”, dijo Araújo Cotes.

Anécdotas y memorias de aquellas épocas en Valledupar, su filiación y cercanía con la familia Pumarejo y López, son algunos de los detalles que compartió Alfonso Araújo Cotes, para sumarse a todos los homenajes que el Cesar le hace a uno de sus fundadores, reconocido como el principal de sus líderes.

Apadrinado por Alfonso López Pumarejo, conoció Araújo Cotes al ‘Pollo López’ y asegura que, años después, el destino lo llevó a la capital del país en donde terminó siendo alumno de su amigo. “Fue mi profesor en la Universidad Nacional en la cátedra de Introducción al Derecho, allí nos reconocimos y estrechamos lazos”.

Araújo Cotes era Representante a la Cámara por el Magdalena cuando integró la comisión de diálogos entre el movimiento liberal de López Michelsen y el presidente Carlos Lleras, también liberal, que en esa época eran Gobierno y Oposición, y en ese orden de ideas, continúa don Alfonso relatando detalles que ocurrieron en aquellas épocas.

Uno de los acontecimientos que más destaca Araújo Cotes, es haber sido el segundo Gobernador del recién nacido departamento del Cesar, tomar en sus manos el trabajo que inició Alfonso López Michelsen como primer dirigente del territorio y continuar con la labor de hacer crecer esa ocurrencia que hoy cumple 46 años.

Lo que López no quiso crear en el Cesar

“Alfonso López fue nuestro compañero en la tarea de creación del Departamento, junto a Crispín Villazón De Armas, Aníbal Martínez, José Antonio Murgas, Manuel Pineda Bastidas…pero hubo cosas que el no quiso crear para el Cesar: rentas de licores no, fue enemigo de eso. Pero creó La Vallenata una lotería para la renta. Le dio estructuración gubernativa”, agregó.

Alfonso López Michelsen era un ciudadano común, un cachaco, heredero de una finca en jurisdicción de Mariangola, en donde se constituyó como el primer sembrador de algodón tecnificado, según relata don Alfonso, pero su liderazgo, convocatoria de los hombres ilustres de la época como Hernando Molina, en cuya casa se fraguó el nacimiento del Festival Vallenato, como también en la casa de Óscar Pupo.

“López parrandeaba con unos guitarristas, Irusta y Fortul, que tocaban rancheras y boleros, pero le gustaba la música tradicional, en La Paz empezó a saborear los primeros toques con Juan López acordeonero”, mencionó Araújo Cotes.

El legado de Alfonso López Michelsen, según Alfonso Araújo, fue la transformación para Colombia. “Para mí fue el compañero jefe, para Colombia un gran transformador y creador de muchas cosas como igualar el salario rural con el salario mínimo y para el Cesar fue la liberación e inspiración de todos nosotros”.

Por Andrés Llamas Nova

andres.llamas@elpilon.com.co