14 febrero, 2020

Álamos II, un sector que espera intervención del Gobierno local

Residentes plantean la necesidad de programas sociales que contribuyan al fortalecimiento de este sector de la ciudad.

FOTO/SERGIO MCGREEN.

Hola piloneros! Un saludo vallenato cargado de mucha energía en víspera de carnaval. Como ya es costumbre todos los viernes vengo a ustedes con un recorrido en un lugar distinto que permita informarlos de cómo avanza nuestra querida ciudad, a qué le han dado la espalda nuestros gobernantes, que promesas han quedado en palabras y maquetas, y cuáles han sido atendidas pero con falta de visión de planeación de Estado para su perdurabilidad.

Sorpresivamente, a cuatro kilómetros aproximadamente del centro de poder de la capital del Cesar, exactamente hacia el suroccidente de la ciudad, en una de las tres etapas que hacen parte de esta urbanización, la esperanza de encontrarnos con noticias positivas se desvaneció al llegar a pleno centro de la segunda etapa de la urbanización Álamos y encontrarnos con las ruinas del parque central.

La delgada barrera de la desigualdad en este sector de la ciudad se refleja en el deterioro de las áreas de cesión, la zozobra de las familias al salir de sus casas producto de la inseguridad, el elevado costo de los servicios públicos y la pésima prestación en la asistencia de transporte público.

Este último se ha convertido en un ‘calvario’ para los 2.400 habitantes promedios que hacen parte de Álamos II, según la presidente de la Junta de Acción Comunal Miriam Valencia Rincón quien comentó que los residentes de este sector cuentan con una sola ruta de buses y cada unidad deben esperarla de 30 a 45 minutos.

Si a nosotros se nos presenta una emergencia toca tomar mototaxis porque no siempre se tienen 12 mil pesos para costear un carro que preste el servicio de taxi. Esta situación del incremento de las motos es producto de la desgobernanza porque como no hay planificación, ni un servicio de transporte eficiente a los ciudadanos les toca usar moto”, agregó la presidenta de la JAC.

Mientras recorríamos el sector hice un cálculo por cuadra y en un promedio de 19 viviendas entre cuatro o cinco están a esperas de inquilinos, otras son de propietarios y un variado porcentaje se encuentran rentadas y otras en desalojo.

La señora Valencia Rincón que por más de 20 años habita el lugar expresó que la urbanización acarrea esta situación producto del elevado costo de los servicios, la inseguridad y lo distante que queda Álamos II del sector céntrico.

Tengo dos ventiladores, la nevera y el televisor, y el recibo de la electricidad me viene por un valor de $200 mil pesos y ni decir del gas que llega por $68 mil y eso que solo cocino tres veces, acá las facturas llegan muy cotosas para ser un lugar que carece de políticas públicas”, manifestó Luz Pedroza mientras atendía a uno de sus hijos en la casa que desde hace cinco años alquila.

Habitantes de Álamos II solicitan la intervención de la Alcaldía. FOTO/SERGIO MCGREEN.

Un parque digno para la gente

Aunque en el municipio en la administración anterior se realizaron inversiones para el rescate, la rehabilitación y construcción de nuevos parques deportivos y recreativos; la constante es que por cada barrio que visitamos, evidenciamos el deterioro y la mala planificación de dichos parques.

Algunos son construidos con materiales metálicos que aunque su permanencia da garantía de no deteriorarse tan fácilmente, la corrosión y falta de mantenimiento lo hace poco apto y atractivo para los residentes, en especial las niñas y niños.

En el caso de Álamos II, en pleno centro de la urbanización, la ausencia de rutas para caminar y vegetación que disipe las nubes de polvo que adornan el parque principal hace poco llamativo el lugar para los vecinos.

Ese parque tiene más de 18 años que no le meten la mano, es triste ver un espacio así que se supone fue creado para el disfrute de los niños. El sitio no ha tenido desarrollo”, manifestó Serveleono Obregozo.

¿DE QUÉ SIRVE WIFI GRATUITO SIN SEGURIDAD?

Antes de plantear la situación de la inseguridad, ni cerca del dispositivo hay posibilidad de conexión óptima a internet en uno de los 66 puntos de acceso gratuito instalados en el Gobierno de Juan Manuel Santos, política pública que al finalizar su mandato quedó sin financiación, escenario que es evidente ya que al intentar conectarnos a la red nos fue imposible.

El punto instalado en el parque central de Álamos II hace parte del convenio donde se invirtieron $5.320 millones, $2.500 millones fueron destinados por el municipio, igual cantidad por el Ministerio de las TIC y donde el operador aportó $385 millones.

La pregunta de los residentes:“¿De qué sirve ese dispositivo si no tenemos seguridad?”, el parque no sirve y el equipo instalado no funciona.

Para que vamos hacer uso del dispositivo si no sirve, a parte la inseguridad es tan alta que estar ahí con un celular en las manos es exponer la vida frente a la delincuencia”, precisó Valencia Rincón.

Con el planteamiento de la presidenta de la JAC sobre esta problemática se origina otra situación a la que en cada uno de nuestros recorridos nos toca enfrentar, y sobretodo, tratar de comprender y es la inseguridad.

El nerviosismo al recibirnos e incluso hasta para estrecharnos la mano genera cierto temor de parte de los residentes del lugar que evidentemente deja muy claro los niveles de inseguridad y prevención que enfrentan los más de 2.400 residentes del lugar.

Esto es un contentillo del Gobierno, uno se sienta ahí y es a riesgo de que te quiten el celular y uno se queda esperando la cobertura”, señaló Serveleono Obregozo, quien vive en Álamos II por más de 20 años.

El lote de Ava Carvajal es un escenario para incendios e infecciones ambientales, según la JAC. FOTO/SERGIO MCGREEN.

La crisis: el buen hijo vuelve a casa

Este reconocido refrán se ha convertido en la frase de inspiración del señor Pedro Luis Rojano que hace 20 años producto del conflicto armando vivido en Colombia le tocó migrar al país hermano, Venezuela, en busca de un mejor porvenir, pero la situación de la nación vecina hace dos meses le hizo regresar a su ciudad natal para iniciar de cero una nueva etapa de su vida trayéndose consigo solo los recuerdos y dejando todo el esfuerzo y el tiempo invertido en la nación que, hoy en día, pasa por una de las peores crisis socioeconómicos de su historia.

El vendedor de plátano, como algunos lo conocen en Álamos II, desde hace dos meses vive frente al parque central junto a su familia quienes lo ayudan a sostener el negocio donde ofrece a los residentes del sector hortalizas y vegetales a menor costo que en las tiendas y comercios, razón que ha permitido mantener su proyecto.

“Yo vendo de 300 a 400 plátanos por día a bajo costo, pienso que por esa razón es que me han permitido estar vendiendo aquí. No ha sido fácil, yo siempre me he dedicado al comercio pero irse a otro país producto del sometimiento de los grupos armados, luego devolverse por la crisis e iniciar sin nada es duro”, expresó el señor Rojano que en unos días cumplirá 65 años.