5 mayo, 2022

Al oído de los candidatos: el desempleo, lo primero

“No es seguir subsidiando y regalando plata del Estado, con ello lo único que haremos es perpetuar la pobreza”

El desempleo en Valledupar ha venido en aumento en los últimos años.

La cifra debería escandalizar: tres millones de colombianos, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, están sin empleo. Sufren el desempleo abierto. Esto, sin contar con los millones de que están en el rebusque y el subempleo, otros en la informalidad, en fin. Es una verdadera tragedia, una bomba de tiempo. Pero, ya se nos está volviendo algo normal.  

El desempleo es de lejos, en mi modesta opinión, el principal problema de este país del Sagrado Corazón de Jesús. No es la inflación, que aún con los niveles actuales está bajo control; no es el déficit fiscal, que también hay que corregir; es la falta de empleo que sufren miles de familias, lo que lleva a que no podamos superar la pobreza, por el contrario, aumenta, al igual que la marginalidad o la indigencia. No podemos conformarnos con decir que hay reactivación económica, que sin duda la hay, cuando seguimos con un modelo de crecimiento sin empleo, que no le conviene a nadie. Es un Modelo de desarrollo perverso, no le sirve a nadie, y hay que cambiarlo. 

TEMAS PARA CANDIDATOS

 Los equipos de los candidatos presidenciales, en lugar de estar mirando y especulando sobre las encuestas, deberían estar concentrados en estudiar la última encuesta del Departamento Nacional de Estadísticas (Dane), a marzo de este año (2022), que muestra la crítica situación del mercado laboral de Colombia. Una tasa nacional de desempleo del 12,1 por ciento. 

Que sube al 12,6 por ciento, en las trece principales ciudades del país. (Insisto, si el porcentaje no nos dice nada, mirémoslo en términos absolutos: cerca de tres millones de colombianos sin empleo. Una tragedia económica, una bomba social). 

LAS CIFRAS DEL DANE

Al revisar las cifras del Dane, que invito a que sean estudiadas con detenimiento, por ciudades, encontramos que luego de Quibdó, la capital del Chocó, con una tasa de desempleo del 23 por ciento; es Valledupar, nuestra querida ciudad, la que registra la mayor tasa de desempleo: 17,1 por ciento. ¿Qué opinan de estos nuestros nuevos congresistas, representantes y senadores? Señores, ¿qué hacer frente a esta tragedia social y económica que vive Valledupar? 

 El pasado 1 de mayo, que cayó domingo, se celebró en el mundo el Día Internacional del Trabajo. En Colombia, buena parte del movimiento sindical salió a marchar, fue una protesta pacífica, sin violencia, como sabe hacerlo nuestro sindicalismo y buena parte del sector social que es decente. No hubo vandalismo, y eso hay que abonárselo.  

El país, como un todo, empresarios, Estado, trabajadores y sector educativo, tienen que revisar este modelo de desarrollo y pensar en un modelo que priorice la generación de empleo, a todo nivel. El plan de desarrollo del nuevo gobierno, gane quien gane; los planes de desarrollo de los nuevos gobernadores y alcaldes, deben darle prioridad al empleo, a la inversión concentrada en sectores intensivos en el recurso humano: el país tiene mucho por hacer en materia de infraestructura, en nuestros campos y ciudades; en agroindustria, en construcción de vivienda, en turismo, en fin, en muchos sectores. 

Y no seguir invirtiendo en sectores intensivos en capital, cambiar el paradigma: el empleo debe ser lo primero. Generación de empleo, formal y con seguridad social. 

‘ESTATUTO DEL TRABAJO’

Un propósito para los nuevos congresistas, para todos, estudiar y expedir “El Estatuto del Trabajo”, como lo establece el Artículo 53 de nuestra Constitución Política, la de 1991, un que estimule la generación de empleo, la capacitación de los trabajadores, de miles de jóvenes en campos y ciudades sin hacer nada, algunos de ellos con estudios universitarios, pero sin opción de empleo. Señoras y señores, generar empleo debe ser la prioridad de la política económica. Es la solución, antes de pensar en una renta básica, es generar miles y miles de nuevos puestos de trabajo. No es seguir subsidiando y regalando plata del Estado, con ello lo único que haremos es perpetuar la pobreza y una población parasitaria que luego no querrá trabajar. Generar empleo debe ser lo primero. Así de claro y así de sencillo.

POR CARLOS A. MAESTRE MAYA/ESPECIAL PARA EL PILÓN