Yoga, una práctica milenaria de bienestar

Los hallazgos arqueológicos relacionados con el período de la civilización del valle del Indo (3000-1800 a. C. en territorio del actual Paquistán) indican la posibilidad de que la población de esta cultura realizaba una de las formas más antiguas de yoga.

El yoga es una disciplina que integra muchos elementos filosóficos y culturales de la tradición India, con el paso del tiempo se ha vuelto más popular a nivel mundial como una práctica de ejercicio, pero sobre todo como un estilo de vida que ha cobrado gran relevancia. En Valledupar también ha ido creciendo su divulgación y son cada vez más las personas que la han incluido en sus rutinas. Para conocer más acerca de esta actividad, El Pilón conversó con William Toledo, Laoshi (profesor) certificado instructor de Yoga Inbound en Bogotá por Prema Mandal y quien dicta este método en la ciudad.

¿Qué es el yoga?
El yoga es una disciplina que con el transcurrir de los siglos se ha convertido en patrimonio de la humanidad. Como terapia es hija de la medicina tradicional de la India, ayurveda e incorpora técnicas de respiración, relajación, atención mental y posturas medicinales que contribuyen a la formación integral del ser en su cuerpo físico, energético, mental, emocional y espiritual.

¿Cómo se practica esta actividad?
En primera instancia se necesita ropa cómoda que permita la facilidad de movimiento y de un tapete especial denominado mat, -en su ausencia puede usarse un toallón o una manta que reduzca la dureza del piso.Por la dificultad de algunas posturas es mejor practicarlo descalzo para un mejor agarre con el mat. Algunas escuelas emplean accesorios adicionales conocidos como prots; entre ellos se encuentran ladrillos de caucho, bandas, y cinturones, entre otros.

¿Qué beneficios brinda a quien lo practica?
Según el maestro español, Ramiro Calle, las investigaciones científicas evidencian rigurosamente las excelencias del yoga y la meditación, aquello que por sí mismos los yoguis de antaño -convirtiéndose en sus propios laboratorios vivientes- constataron a través de su propia experiencia. Los beneficios se dan en el aspecto físico, mejora el sistema óseo, muscular y tendones previniendo enfermedades como la fibromialgia. También mejora el sistema cardiovascular y respiratorio. A nivel emocional ayuda a controlar las emociones y los estados de ansiedad a la vez que mejora la concentración y la atención.

¿Se puede decir que es un estilo de vida más que un ejercicio o actividad?
Si, por todo lo anterior quienes profundizan en su práctica y su filosofía adoptan un nuevo estilo de vida que incorpora valores como el respeto, la tolerancia, la fraternidad, el amor y el cuidado hacia el medio ambiente. Debido a que la yoga estudia una amplia gama de aspectos del ser humano se constituye en un sistema, donde se estudia la alimentación, corrección de la postura, la respiración, el sueño, la meditación, las técnicas de relajación, los estudios filosóficos y éticos, entre otros.

¿Cuáles son los consejos a la hora de iniciar esta disciplina?
Para acercarse a la yoga no hace falta mucho; es de disposición; estar abierto a aprender algo nuevo y mucha paciencia consigo porque hay que ir con calma y dejarse llevar. Es preciso buscar una orientación idónea que sepa guiar sin afanes y perseverar, porque desde el primer día se requiere constancia y prudencia en no querer forzar el avance rápido.

¿Qué tan común viene siendo su práctica en Valledupar?
La práctica de yoga en Valledupar es antigua, aunque no con mucha difusión. Ya existen un par de escuelas en Valledupar, entre ellas Tao-Yug Disciplinas Orientales, dirigida por mí, que llevo ya varios años promoviéndola en la ciudad. Además a partir del 2014 se ha promovido su práctica en empresas prestigiosas como el Masalim Gimnasio y en la actualidad se pueden hacer prácticas en el Hotel Casa Rosalía y en grupos particulares que dirijo en diferentes lugares de la ciudad como en el parque El Viajero.

¿Qué costo tiene?
Las clases oscilan entre $20.000 y $50.000.