Watsu, terapia de auto curación que se practica en el agua

El desarrollo de esta técnica debe ser guiado en todo momento por un terapeuta que tenga conocimiento de los ejercicios y las posturas correctas.

Con el paso del tiempo han surgido diversas técnicas para que las personas se puedan recuperar y realizar terapias que los ayuden a superar problemas físicos que hayan tenido en algún momento. Estas prácticas también se pueden agregar a la rutina diaria y pasar a formar parte de los ejercicios que una persona realiza de forma constante para mantener un estilo de vida saludable y proactivo.

Dentro de estas alternativas se encuentra el Watsu, que es una terapia corporal guiada por un terapeuta, que combina movimientos rítmicos y estiramientos en el agua con los beneficios del masaje Shiatsu, conocida técnica de masaje japonesa que tiene por objetivo mejorar la salud estimulando la capacidad de auto curación. Su fundador fue Harold Dull en 1980.

Según los expertos, proporciona mejorías para quienes presentan dolores generalizados, agudos o crónicos, desórdenes relacionados con estrés o ansiedad. También resulta siendo una ayuda ideal para los pacientes con enfermedades de tipo neurológico, parkinson o fibromialgia, los cuales aprecian una notable mejoría en su tono muscular, en el sistema sensorial, la coordinación motora y la integración de los reflejos tónicos, ya que esta práctica estimula las reacciones de equilibrio, mejora la movilidad y la estabilidad.

De igual manera puede ser conveniente para quienes padecen dolores físicos y crónicos provocados por dolor de espalda, contractura muscular, heridas postraumáticas, incluso migraña, así como se recomienda para tratar diferentes tipos de artritis (osteoartritis, artritis reumatoide), o problemas respiratorios (asma, fibrosis quística, neumonía crónica).

¿EN QUÉ CONSISTE?

Una sesión de esta técnica tiene una duración estimada de 60 minutos, en los cuales el cuerpo se vuelve más liviano al estar en el agua. Para esto el terapeuta es el encargado de dirigir y realizar los movimientos y estiramientos de las articulaciones y músculos, con lo cual se percibe un ligero y suave masaje. Además, se realizan torsiones, inclinaciones y diferentes posturas para facilitar el trabajo en las zonas menos accesibles del cuerpo; con lo que se mejora la circulación sanguínea y se depura el organismo. En algunas clases se emplean apoyos como flotadores, etc, para incrementar la sensación de ‘flotación’.

CONTRAINDICACIONES:

Aunque en términos generales es una técnica que puede emplear todo tipo de personas, para quienes presentan alguna infección o alergia en la piel no está recomendado así como para quienes presentan problemas al bañarse en piscinas. En el caso de las mujeres embarazadas, que también pueden encontrar en el Watsu, una alternativa para aliviar las molestias de dicho estado, debe ser practicado a partir del primer trimestre de gestación para mayor seguridad.

Redacción / EL PILÓN