Valledupar y el nuevo Gobierno Nacional

Es natural que con la elección de un nuevo Presidente de la República se generen una serie de expectativas a nivel de direccionamiento y ejecución política en todo el territorio nacional. La llegada de un nuevo huésped a la Casa de Nariño significa una nueva esperanza para la concreción de temas y proyectos de una gran importancia. Hoy en Valledupar existen temáticas que esperan por el nuevo Jefe de Gobierno. El deseo de todos los vallenatos es que estos tópicos lleguen a ocupar un espacio de priorización en la agenda y de esa manera cumplir con los objetivos.

La Policía Metropolitana tiene que ser una realidad para Valledupar y su área metropolitana, la seguridad ciudadana, la conservación del orden público y el aumento demográfico de la zona, así lo demandan. Valledupar, según cifras del Dane, en 2017 tuvo la tercera tasa más alta de ciudadanos afectados por un delito (21,0 %) al lado de Pasto (23,9) y Bogotá (25,3), que fueron las más altas. Esperemos que el nuevo ministerio de la seguridad pública pueda ser creado para que esta cartera se ocupe exclusivamente del desarrollo de una política pública encaminada a la estructuración de los planes de control y vigilancia para la seguridad ciudadana.

El embalse multipropósito ‘Los Besotes’ es un proyecto que, aunque ha estado incluido en dos planes nacionales de desarrollo, no ha podido concretarse. Ojalá el próximo presidente se tomé el proyecto en serio y pueda sacarlo adelante respetando la cultura y el medio ambiente, tal como ha sido el clamor de las comunidades indígenas que habitan el territorio donde será construido el embalse.

En el trimestre móvil diciembre–febrero (2017 – 2018), según lo expone el Dane, Valledupar registró la sexta tasa más alta de desempleo en el país, marcando un 14,7 %, mientras que en el mismo trimestre del año anterior había registrado un 13,6 %. Esto resulta bastante preocupante, el mensaje es claro para los entes públicos y privados competentes en la materia. En la ciudad hay temas claves a tratar como la informalidad, condiciones laborales, la tecnificación laboral del capital humano y el apoyo a la generación de empresa para mitigar las cifras mencionadas.

Por último, otro tema que no da espera en Valledupar y sus corregimientos es el gasto público social. Las necesidades básicas insatisfechas en salud, educación, saneamiento ambiental y agua potable siguen siendo nuestro dolor de cabeza, inconcebible que nuestros territorios sigan padeciendo esto. Urge preferencia presupuestal e integralidad ejecutoria en la prestación de estos servicios públicos. Ya veremos qué pasa con Valledupar y el nuevo Gobierno Nacional.