Sorpresivamente, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos detendrá los ejercicios militares con Corea del Sur, durante su reunión con su par Kim Jong-Un, creando inquietudes entre sus aliados en Asia (Tokio y Seúl) y generando incertidumbre entre los legisladores de Estados Unidos.
Al plantear el retiro por completo de las tropas acantonadas en Corea del sur, Trump ha creado la impresión de haber hecho una consesion de considerable envergadura, tomando en cuenta que no han recibido acciones concretas por parte de Korea del norte.
“Cuando el presidente de Estados Unidos le anuncia de manera unilateral a un líder de Corea del Norte que vamos a detener nuestros ejercicios militares con nuestros aliados, Japón y Corea, y no les dice primero a esos aliados… y luego sigue diciendo que algún día le gustaría sacar nuestras tropas de Asia, es inapropiado”,dijo Michael J. Green, vicepresidente senior para Asia y Japón en el Centro Internacional de Estudios Estratégicos, CSIS.











