¿Por qué se celebra el Día de las Velitas?


Muchas familias acostumbran, la noche de hoy o en la madrugada del 8 de diciembre, a encender velitas de colores en las terrazas de sus viviendas, como una costumbre que ha pasado de generación tras generación, pero algunos desconocen el trasfondo de esta festividad con la que se da inicio formal a la Navidad.

El párroco Doriam Rocha explica que esta fecha nació como una celebración religiosa conocida como Día de las Velitas o Día de la Inmaculada Concepción. “No es una fecha al azar, se celebra nueve meses antes del aniversario del nacimiento de la santísima Virgen María. En 1854 el Papa Pio VIV sacó una bula (documento pontificio que trata materias de fe), llamada “Ineffabilis Deus”, donde declaró el dogma de la Inmaculada Concepción, que dice que “el alma de María desde el momento que fue creada estaba adornada y santificada, por eso fue inmaculada”; es decir, no había mancha en ella. Ese dogma después de cuatro años se corrobora cuando a una niña campesina en Lourdes (que hoy en día es Santa, Santa Bernardita) se le apareció 18 veces la Inmaculada Concepción, esto se dio en 1958”, precisa.

En honor a la virgen de la Inmaculada Concepción se conmemora el Día de las Velitas

Cabe destacar que la madrugada del 8 de diciembre de 1854, el único país que encendió velas en todos los hogares católicos fue Colombia, por lo que se constituye en una de las fiestas más tradicionales del país. “Todos los creyentes católicos de ese entonces, que era la inmensa mayoría, tenían en el corazón que la Virgen María los visitaba la madrugada del 8 de diciembre y como ella trajo la luz del mundo que es Jesucristo, encendían velas; de allí nace esta fecha, que se extendió en países como Ecuador, España, Argentina, Chile, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Portugal”, acota el presbítero.

En Valledupar alrededor del año 1700 los españoles trajeron la figura de la Inmaculada Concepción. Al respecto, Rocha dice que “tenemos una gracia de que la primera imagen de la Inmaculada Concepción en el mundo la tenemos en la iglesia de Valledupar, ubicada en la plaza Alfonso López; tallada en madera, con laminillas de oro, con el modelo de embarazada. No se sabe quién la hizo, ni quién la talló; de lo único que hay evidencias es que en 1.750 se volvió a hacer una réplica que está en Valencia; lo que quiere decir que en el mundo hay dos imágenes en este material. En 1958 intervinieron la figura cuando el Ministerio de Cultura le metió la mano y estableció estos datos históricos”.

La Iglesia Inmaculada Concepción de Valledupar ha mantenido viva esta creencia cuyo epicentro es la virgen María. “Este año es primera vez que estas fiestas patronales se celebran desde el primero de diciembre hasta el 9 de diciembre. Le hemos puesto intenciones particulares; de pedir por los enfermos, por la liberación, por la prosperidad y unidad de las familias, entre otras peticiones. Con sacerdotes invitados y confesiones permanentes, donde la virgen es puesta en lo alto, adornada con flores”, asevera el sacerdote.

Además, recuerda que el Concilio Vaticano Segundo enfatizó que la verdadera devoción mariana no es de ir a la procesión, o rezar un rosario, sino de imitación; de cada día tratar de ser como fue María: humilde, sencilla, obediente, prudente, sometiendo toda su voluntad a la de Dios. “Nunca adoramos a María, la veneramos. No se puede decir que se ama a alguien y a la madre de ese ser se odia; no puedo decir que adoro a Jesucristo y desprecio a la mamá”, subraya Rocha.

Algo de historia

El historiador Tomás Darío Gutiérrez rememora que antes había una diferencia clara entre la fiesta religiosa y la fiesta del ron que prima en la región y en otras ciudades del país, en el marco del Día de las Velitas. “Antes nadie se tomaba un trago por concepto de las velitas. En Becerril, pueblo donde nací, así como en todos los pueblos aledaños, se cortaban ramas frondosas que pareciera un arbolito, se plantaba en la puerta de la casa y en las ramas se colocaba amarradas tantas velas según el número de personas de la casa; luego se prendían y se rezaba el rosario, eso era tipo 9:00 p.m.; luego se compartía algo de comer y uno se acostaba”, afirma.

Agrega que en Valledupar, en su época de estudios de bachillerato, encontró que colocaban velas con farolitos, lo cual era una necesidad porque en época de brisas se apagaban las velas. La gente se levantaba de madrugada, echaba cuentos y compartía en familia, con un tinte netamente religioso.

“En Barranquilla, cuando estudiaba la Universidad, supe que la noche más grande que tiene esa ciudad es la Noche de las Velitas, donde nadie se acuesta. Se prenden las velitas y es ron corrido a costilla de las velitas; prenden las velitas como una tradición mundana. Al volver a Valledupar vi que replicó esta costumbre”, acota Gutiérrez.

RECUADRO

Para tener en cuenta
-La Virgen María fue “dotada por Dios con dones a la medida de su misión tan importante”, es por ello que el ángel Gabriel pudo saludar a María como “llena de gracia”, porque ella estaba totalmente llena de la Gracia de Dios.
-Dios la bendijo con toda clase de bendiciones espirituales, más que a ninguna otra persona creada. Ella es “redimida de la manera más sublime en atención a los méritos de su Hijo”.
-La devoción a la Inmaculada Concepción es uno de los aspectos más difundidos de la devoción mariana. Tanto en Europa como en América se adoptó a la Inmaculada Concepción como patrona de muchos lugares.
-María tiene un lugar muy especial dentro de la Iglesia por ser la madre de Jesús. Sólo a ella Dios le concedió el privilegio de haber sido preservada del pecado original, como un regalo especial para la mujer que sería la madre de Jesús.

RECUADRO

Celebración religiosa
En la Iglesia Inmaculada Concepción de Valledupar así se conmemorará el llamado Día de las Velitas.
7 de diciembre
-5:00 a.m. Oración de laudes.
-6:30 a.m. La misa de la Iglesia Inmaculada Concepción será por las madres.
-6:00 p.m. Misa por los niños y jóvenes, con el padre invitado José Jaime de la Ossa.
8 de diciembre
-5:00 a.m. Rosario de aurora y serenata a la Virgen.
-7:00 a.m. Eucaristía y primeras comuniones, con el padre Enrique Iceda.
-11:00 a.m. Eucaristía mayor, presidida por el obispo Monseñor Oscar José Vélez Isaza.
-3:00 p.m. Eucaristía denominada ‘María madre de la misericordia’, que preside el padre Ramón Díaz.
-5:00 p.m. Bendición de altares de la Virgen y bendición por las familias de Valledupar.
-6: 00 p.m. Procesión con faroles por las calles tradicionales (Sale del antiguo Telecom hasta llegar al parque Novalito y luego se devuelve por la calle de la UDES).

PUNTOS DE VISTA

¿Celebra usted el día de las velitas?

Rosa Gámez: Sí, porque es la tradición de la región. Mi abuela me la inculcó; ella dice que cuando se prenden las velas entra la Virgen María a los hogares y eso le ha enseñado a todos sus familiares.

Ana Cantillo: Sí. La celebro porque prendo las velas, pero no porque sepa qué significa. Lo hago más por costumbre y por ver a los demás hacerlo. La verdad no sé cuáles son los orígenes de esta fecha.

Juan Carlos Montero: No, porque soy indígena y nosotros no creemos en eso. Veo que prenden las velas, pero no comparto esa tradición.

Nefer Pacheco: No. Por mis raíces indígenas prefiero viajar a mi pueblo Guatapurí y compartir esa fecha en familia, bañarme en el río y desestresarme de la ciudad.

Juan Corzo: Sí. Con los hijos prendo velitas, a los que les inculcó que significa la luz de la esperanza, en honor a la fiesta de la Virgen de la Concepción. Esto lo hago en Patillal donde vivo.

Idalmis Daza: No, porque soy cristiana evangélica. Ese día lo comparto en familia, llevó los niños al parque, voy a la Iglesia. Veo que prenden velitas; respeto esa tradición, pero no la comparto.

Waltiño Campo: Sí. Esto hace parte de las tradiciones de esta zona; es muy bonito prender las velas en las aceras de las casas y compartir en familia. No sé cuál es el significado de esta costumbre, pero me parece un día especial.

RECUADRO

¡No a la pólvora!

En medio de esta celebración, algunos adultos permiten que los niños manipulen pólvora, lo cual acarrea la posibilidad de quemados por estos artefactos. Es por ello que ayer se realizó un comité entre delegados de Salud Departamental, Gestión del Riesgo y Policía para ultimar detalles del proceder en estas fechas, en aras de evitar accidentes que pueden ser prevenibles.
Eljefe de Protección y Servicios Especiales de la Policía Cesar, capitán Andrés García, explica que se trata de concientizar a los padres de la corresponsabilidad que existe con los niños y jóvenes en el manejo de pólvora. “No hay ninguna pólvora permitida; ni chispitas, ni luces de bengala, solamente personas profesionales pueden hacerlo”, enfatizó el oficial. De igual manera, les recorda a los tenderos que vender pólvora le puede acarrear la suspensión de sus actividades económicas, y que las personas pueden denunciar ventas de pólvora a través de la línea 123 y 141.
Por su parte, la Secretaría de Gobierno de Valledupar adelantará operativos permanentes en la ciudad para incautar la pólvora, visitando tiendas y almacenes para corroborar si cumplen la medida de no comercializar pólvora, puesto que la meta es tener cero quemados por pólvora.

Por Annelise Barriga Ramírez/EL PILÓN