Sorpresiva, así fue la carta que presentó Kaleb Villalobos Brochel al Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar), en la que presentó su renuncia y anunció su retiro después de seis años frente a la corporación.
Sin dar muchos detalles, Villalobos Brochel presentó un informe ante los directivos de la unidad rectora del medio ambiente en el Cesar, aportando como balance principal su gestión en la ejecución de unos 300 proyectos: la delimitación del páramo Perijá, la designación del décimo humedal Ramsar del país como es la ciénaga de Zapatosa y la declaratoria de 26.500 hectáreas de áreas protegidas para la conservación hídrica en la región.
Destacó también el compromiso por sacar adelante el proyecto piloto de descontaminación del río Cesar como es la planta de aireación, así como la puesta en marcha del edificio bioclimático de la entidad, que parecía terminar en un ‘elefante blanco’ antes de su llegada en 2012, cuando fue escogido con nueve de los 12 votos del Consejo Directivo y tomó posesión a manos del entonces gobernador, Luis Alberto Monsalvo Gnecco.










