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Julieth Carolina Araujo Ovalle
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Colombia nuestro territorio: parte de un mundo globalizante
21/07/2008
Mucho de la ingobernabilidad territorial existente proviene de la distancia entre la visión normativa y la administración práctica, necesitamos políticas macro de gran visión estatal basadas en la epistemología del territorio y en la humanización de las relaciones en el espacio. Dejando atrás el pensamiento que con legislaciones parciales se resuelven los problemas implícitos.
Aprovechemos las fortalezas geopolíticas de nuestra Colombia: sus diversas regiones le permiten afrontar los retos de la globalización y a relegitimar el Estado, adquiriendo una sociedad reconstruida con normas ecológicas satisfactorias, y con una mejor disposición y uso de los espacios y recursos. El mundo globalizante actual debe corregir su inequitativo y desigual rumbo. El departamento como entidad territorial no es más que un costoso complejo montaje burocrático, sólo genera recursos para medio sobrevivir y no se proyecta hacia la comunidad. De ahí a que los municipios también estén en crisis.
Se agotaron institucionalmente, también perdieron espacio en la conciencia de la opinión pública que cada día reconoce menos su necesidad.
La indiscutible ingobernabilidad o existencia de un vacío de poder político se manifiesta con el desconocimiento de los límites actuales de los territorios político-administrativos, llevándolos a exigir el cumplimiento del artículo 290 de la Constitución Nacional que permite la revisión periódica de límites y corregir el desorden existente.
Es el pueblo soberano quien debe reconstruir de manera estable la gobernabilidad local. No se trata del pueblo en armas que defienden y luchan por supuestos ideales políticos, sino del pueblo productivo en todos sus contornos.
No es aceptable reordenar territorios bajo la amenaza o la realidad de la violencia, muchísimos menos se puede reconstruir una Democracia Auténtica con intimidaciones.
caroaraujo27@gmail.com
Julieth Carolina Araujo Ovalle