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Luis Elquis Díaz
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Para La Unidad Nacional
17/07/2008
Luego de los recientes acontecimientos no cabe duda que la Política de Seguridad Democrática no solo avala la imagen de nuestro Presidente sino que la vez se constituye en modelo que merece continuidad, no como propiedad intelectual del Jefe de Estado, sino como emblema indispensable dentro del proceso de reconversión que necesariamente pueda seguir el afianzamiento de las estructuras socioeconómicas de la nación.
Pero aún falta mucho, sobretodo que las Farc decidan apartarse de los hechos delictivos para iniciar un proceso que finalice felizmente con la pacificación del país.
Para este proceso Íngrid Betancurt aparece como protagonista principal, debido a su personalidad y por el recorrido que viene adelantando en diferentes países de Europa, pero con una intención al margen de las aspiraciones políticas, porque si incurre en ello terminaría polarizando al país, dejando acéfala los acercamientos con el grupo que la tuvo retenida.
Ingrid es protagonista pero la ultima palabra la tienen las Farc ellos son los que están en mora de convocar al gobierno para diseñar un plan de acción que incluya las líneas en las que han estado las divergencias y a través del establecimiento institucional puedan tener viabilidad, para que el gobierno asuma la responsabilidad de ser eficiente cumpliendo con sus responsabilidades plasmadas en la constitución.
Esta es la única manera como el país puede crear desde una perspectiva integral basada en la planeación de sólidas estrategias que el estado este en capacidad de interpretar, con una actitud incluyente, con el propósito de lograr verdaderos índices de desarrollo que deben ser reflejo de las innovaciones tecnológicas, comerciales, el aumento de la productividad y naturalmente de los cambios sociales, los cuales van acompañados por una mejor distribución de los ingresos y de la riqueza que el país genere.
Desde esa perspectiva un país sin narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares, debe incrementar su Producto Interno Bruto (PIB) lo que es igual al incremento de bienes y servicios, ello en consecuencia se constituye en crecimiento económico. Esta convocatoria debe ser abierta y consensuada.
El pueblo colombiano ha demostrado lo ha expresado a través de las manifestaciones recientes donde hemos salido a la calle a decirle a las Farc que reprobamos sus actos deplorables, por ello señores de las Farc en sus manos paradójicamente se encuentra el resurgimiento de Colombia.
Es bueno que entiendan que existen otras vías apalancadas por la democracia y así como este país ha venido funcionando políticamente sobre los efectos coyunturales de cada momento, es probable que dentro del respeto institucional y moral sea el pueblo al final de la jornada quien decide escogiendo su clase dirigente.
Los señores que representan los sectores de la oposición no pueden estar en disonancia de los recientes acontecimientos, de manera que no es prudente proponer a Íngrid como candidata presidencial, siempre que el presidente Uribe aspire nuevamente, al parecer desconocen en su afán indómito de irse en contra de la figura presidencial, que marginan las ideas y las políticas estructurales, esta maniobra desestabilizaría el equilibrio y la independencia de los poderes; además con certeza irían hacia una derrota segura, porque queramos o no a sido el presidente actual quien ha enfrentado con liderazgo un problema que venia fortalecido y burlándose de la buena fe del pueblo de Colombia; esta ha sido su bandera la cual el pueblo refrendaría de inmediato, no obstante de las modificaciones que con relación a ello, en materia constitucional ha venido adelantando, generando vicios legales, motivo de otra discusión.
Este es el momento de unificar las posiciones, la comunidad internacional esta seducida por el fenómeno de la Ingrid manía, nuestros vecinos han ido entendiendo por intereses electorales o por evitar inconvenientes judiciales que es por la vía de la diplomacia y el entendimiento de estado a estado como se logran plantear convenios de integración continental.
Ahora las Farc tienen la palabra.
Luis Elquis Díaz