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Basilio Padilla
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El caos económico mundial
15/07/2008
La debilidad del dólar, el enredo y desastre de los prestamos “subprimes”, el alza a niveles nunca vistos del petróleo, la inflación, los problemas políticos con Irán, Venezuela y el medio Oriente han sido los males que directa o indirectamente están contribuyendo al caos económico mundial y las caídas de los mercados bursátiles, sobre todo en los EE.UU.
Los países del mundo acostumbrados a defenderse bajo los auspicios del poderoso dólar, han quedado a la descubierta, corriendo solo hacia los metales, lo cual ha disparado los precios del oro a nivel mundial. Como asiduo seguidor de los mercados bursátiles, he visto la desesperación y las enormes pérdidas que han tenido casas tan poderosas como el ‘Bear Stearns’ y las caídas de instituciones bancarias como Wachoviac y Citibank. Hoy, los mercados se estremecen con las noticias de que Israel, se encuentra en plena desarrollo de un posible ataque a Irán y que las casas poderosas de Fannie Mae y Freddy Mac, atraviesan momentos de turbulencia. Estas dos últimas han sido los pilares de los préstamos hipotecarios y de bienes raíces a la mayoría de los norteamericanos ricos y pobres, con los incentivos del gobierno federal.
El nerviosismo mundial tiene que ver con el posible colapso de conocidas y poderosas instituciones bancarias a nivel mundial y la caída de divisas de compañías importantes, que nadie se pudo imaginar que fueran a atravesar estos problemas. Otro elemento que se le inyecto a todo este proceso fue la codicia de muchos individuos, atraídos por el deseo de hacer millones de dólares en poco tiempo, así como también los préstamos indiscriminados a personas que nunca cumplieron sus obligaciones financieras, mucho menos cuando estos préstamos tenían altos intereses, supuestamente por los riesgos que estas personas representaban.
Se habla en términos de billones y billones en pérdidas, por estas compañías, que intentaron un sistema usurero que eventualmente las llevo al fracaso. Muchos de los hombres y actores prominentes en el mundo de estos negocios, hoy se encuentran pagando sus penas detrás de las rejas carcelarias. Es lo que sucede en todo el mundo cuando la codicia humana, los defectos y la tentación del dinero llevan la mente al error y el fracaso.
¿Qué nos traerá el futuro? Nuestros países latinoamericanos no han permanecido inmune a este problema. Dentro del marco de todos ellos, algunas economías han tenido mejor manejo que otras. Sobresale la economía Brasilera, porque ellos han resuelto el problema de la energía, con la producción de etanol. Nuestra economía en Colombia ha mejorado por sectores, pero nos han afectado factores como la debilidad y caída del dólar y también los altos precios de energía y servicios.
Las compañías exportadoras han perdido millones y millones de pesos. Existen también desequilibrios aduaneros a las importaciones, las cuales se resolverían en gran parte con la aprobación del TLC. Muy inexplicable es el hecho que no podemos tecnificar el campo por el alto costo de la maquinaria agrícola, que en los EE.UU. se consigue muy barata. Lo mismo sucede con la injusta importación de automóviles y sus extraordinarios costos aduaneros.
Un carro que en los EE.UU. cuesta 30 millones, en nuestro país saldría por 90. Todas estas medidas son contraproducentes al progreso que necesitamos y a la necesidad de un comercio internacional más justo. Lo cierto es también que muchos se enriquecen con el presente sistema y se oponen a los cambios necesarios.
padillab@hotmail.com
Basilio Padilla