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Luis Rafael Nieto Pardo
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Importancia del arte de interrogar
12/07/2008
Se habla tanto acerca de la importancia del arte de interrogar… No sólo se habla; se han escrito muchos libros acerca de ese arte. Espero que alguien escriba un buen libro acercar del arte de NO INTERROGAR.
El interrogatorio es como una bomba atómica en la sala de juicio oral. Allí solo puede arriesgarse un veterano y astuto guerrero en esas lides; porque el interrogatorio en manos inexpertas puede precipitar al acusado dentro de un calabozo o echar a perder la labor defensiva. En otras palabras se pierden más casos por culpa del interrogatorio de los que se ganan.
Cuando uno tiene enfrente un testigo hostil, de quien tiene uno la seguridad que está mintiendo, su única arma para combatir a esos mentirosos es el interrogatorio. El interrogatorio es la mejor arma contra una acusación incierta.
Si un testigo ha sido intimidado por la Policía o el Fiscal, o si le ha sido prometida la inmunidad en pago de testimonio favorable no se puede sacar a la luz sino por medio del interrogatorio. El objeto del interrogatorio es doble: primero sacar o relucir más verdades que favorezcan el lado que se defiende; y segundo, denunciar al testigo. El interrogatorio con objeto de denunciar a un testigo puede ser contraproducente sino se lleva con sumo cuidado.
Muchas veces, y con perdón de mis lectores, en el interrogatorio se nos ha salido “el tiro por la culata”.
Una vez, hace años, estaba interrogando a un policía, mi cliente afirmaba que aquel hombre lo había obligado a confesar golpeándolo con una “cachiporra”, macana dicen los gringos (objeto usado por algunos agentes como complemento del bolillo), y que de igual manera es fácil de camuflar entre la ropa.
Yo le pregunté al policía qué llevaba en el bolsillo trasero del pantalón, esperando que me contestara que allí llevaba una de esas “cachiporras” o “macanas”. Pero no fue así. Contestó que llevaba una medalla en el bolsillo trasero del pantalón.
- Entonces es usted un héroe, - sugerí intentando hacer un sarcasmo.
El policía sacó de su bolsillo trasero una medalla religiosa y la levantó en alto diciendo: No… No soy héroe… soy católico, apostólico y romano.
Y todo ello ocurrió delante de una Jueza de reconocida trayectoria devosía y cristiandad. Sentí que enrojecía como un camarón. Había ido por lana y regresé trasquilado.
…Sí, el interrogatorio puede convertirse en espada de dos filos si no se es cuidadoso al manejarlo.
En otra ocasión, en un proceso por incesto la jovencita de catorce años se sentó temblorosa en la silla de testigos. Estaba enfrentándose a su padre, a quien ella acusaba de ser a la vez el padre de la criatura que se agitaba en sus extrañas. Su abogado la estaba interrogando.
- ¿Odia usted a su padre?
– Sí.
– ¿Usted querría verlo en prisión?
– Querría verlo muerto cada vez que siento dentro de mi cuerpo las pataditas de la criatura.
Resultado lógico: El veredicto: Culpable.
También se me viene a la memoria el caso de una defensa a un hombre acusado de asaltar a una persona a un lado de “La Galería” del mercado. Resulta que el proceder a interrogar a la víctima, lo inicié de esta forma:
- ¿Qué condiciones de alumbrado había en el interior de “La Galería”?
- Aquello estaba muy oscuro. Contestó el testigo.
Debí darme por satisfecho con aquella respuesta; tal y como debe hacerlo un veterano y astuto guerrero en estas lides, pero continué: y dígame, señor Humberto, estando oscuro como estaba el lugar donde ocurrió el pretendido asalto, ¿Cómo puede usted afirmar con tanta seguridad que mi cliente haya sido quien lo asalto?
Porque, Doctor, la entrada de “La Galería” puede haber estado oscura, pero su cliente y yo estábamos precisamente bajo un foco cuando el me apuntó con su pistola a la cara y me amenazó con volarme los sesos si no le entregaba todo lo que llevaba encima.
Es por todo eso que antes les dije: Se pierden más casos por culpa del interrogatorio de los que se ganan.
Por ejemplo, el último caso narrado: Si ya había obtenido del testigo la respuesta clave a mis intereses; es decir: Que el sitio estaba oscuro. Para que (x”·&%/) formulé la pregunta…en vez de dejar allí la cosa, como debí haberlo hecho… continuará…
Agradecimientos a la Defensoría, USAID, FIU, Abogados sin Fronteras, por la reciente capacitación en el Sistema Acusatorio que se desarrolló entre el 7 y 12 de julio en las dependencias de la Escuela de Bellas Artes; y extensivas también para el personal de capacitadores y apoyo logístico, que con esfuerzo y denuedo hacen posible que el Sistema siga prosperando.
Luis Rafael Nieto Pardo