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José Gregorio Guerrero
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Aníbal el millonario
11/07/2008
Ese mismo día marchitó también un manojo fresco de rosas rojas artificiales que Maconcha guardaba en su baúl, que 40 años antes Jaime le había mandado a la Piba junto a un número de capuchón y una notita imberbe que había escrito al respaldo de una cajetilla de piel roja estrictamente desarmada para cumplir su otra función y que decía: amor de mi alma no me falles; pero que Maconcha había olvidado entregar, por estar ocupado cumpliendo los deseos divinos del padre Vicente.
Ese mismo día del hallazgo de las evidencia de los amores secretos de Jaime, recibí una llamada de Aníbal Vicente. Percibí su voz quebrada, pensé que el frío capitalino le había resfriado el color de su voz, pero después de saludarme y en tono de reclamo me dijo: Goyo… me he quedado sin amigos, como que se los trago la tierra, no me llaman, no me escriben, me ignoran por completo y de qué forma tan magistral que lo hacen, y ahora precisamente que Joaca se me fue, y de pensar que no regresa, porque es ella quien me espera allá. Y me repitió casi llorando- soy un sin amigo- y tu Goyo con tu ingenio de astronauta jubilado tienes que inventarte algún método para que ellos vuelvan a mí, para ti es fácil- inténtalo- me recalco.
Me senté a maquinar que formula sin alterar las estructuras sintéticas de la amistad podría ingeniarme y se me vino a los linderos de la mente una idea de esas donde sale mal librado el escudero. La estudié, la analicé y no dude en ejecutarla. De inmediato me dirigí a los lugares que frecuentan los amigos de Aníbal. Ya, bajo la manga llevaba un listado de los amigos más fáciles de comunicar una noticia, lengüisueltos, y emotivos. Preciso, le caí al primero, estaba esquinando en el parque de las madres, me acerqué con una emoción genérica de esas made in China y le dije al Lucho Vega: ¿compadre no sabe la última? ¡Aníbal se ganó anoche el Baloto! Respiró profundo y me pregunto ¿confirmado? Y le respondí- confirmado- no me dio ni las gracias por la alentadora noticia, dio media vuelta y se fue con una sonrisa de cordal desnuda.
Luego me dirigí al barrio cañahuate a la casa de Pello Murgas (en la década del 50 fue un niño hermosamente bello, pero un mal de ojo fuerte le cambio el panorama a ese paisaje humano), pues era segundo en la lista, contando con tan mala suerte que no lo encontré en casa, me dijeron que había salido hace una semana a cuidarle una gripa a Emiliano y no sabían de él. Observé el tercero en lista, le tocaba el turno al mono cerchar en su casa tampoco estaba pero le dejé razón con un indio que le manipula las cantaletas al mono, esos chinitos son buenos razonaros- pensé-
No moví mas un dedo era suficiente. Me senté a esperar de la misma forma que lo hizo el presidente norteamericano Truman cuando envió el B-29 a Japón para que soltara la primera bomba. A las dos horas me llamó Aníbal alterado con soberbia mayor y me pregunto ¿ tú que has hecho? muchacho, estoy al borde de la locura- me dijo que amigos de la infancia lo habían llamado, sobrinos, hermanos, compadres, vecinos, conocidos, novias de antaño, enemigos, resentidos, lo llamaron a pedirle casas, cuotas de carro, semestres para universidad, insulina para diabetes, viagra para difunto, en fin fueron tantas las llamadas que se infarto el sistema telefónico en el edificio donde viven en chapinero alto.
Juancho Martínez le pidió encarecidamente le regalara una moto para mototaxiar- ya que está dando plata y no te sale si no por tres millones de pesos, eso para ti no es nada- le dijo-.
Clarita Acosta le pidió le pagara en el salón de belleza un año de secadas de pelos, arreglo general de pie y manos y que el compromiso de palabra no era permitido, que tenía que ser un contrato formal para no faltar a la palabra, o que en su defecto le diera la mitad de la plata, porque tú no eres más gente que yo, yo soy es de Urumita- expreso clarita,(me salió en verso).
Lo importante fue que cumplí con mi objetivo, llamaron de tierras lejanas, los espíritus amigos del más allá se les manifestaron en sueño y también pidieron sus cositas. La noticia y el método utilizado fue certero, el problema fue para mí que se confabularon para lincharme, mientras Aníbal es millonario pues recupero a todos sus amigos. Y como lo queremos.
José Gregorio Guerrero