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Luis Napoleón de Armas P.
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¡Home run!
09/07/2008
He dedicado varias columnas de mi cuota semanal, en solitario, a Íngrid Betancourt durante su cautiverio, en una propuesta permanente de un acuerdo humanitario.
Jamás pensé que su liberación se produciría como ocurrió, ya por lo complicado de la operación, ya porque sus familiares se oponían a este riesgoso procedimiento.
Un rescate militar es como jugar a la ruleta rusa; allí no hay términos medios, sólo gloria o infierno. Esta vez, por fortuna, todo salió bien y desde ese punto de vista hay que reconocer que Uribe la sacó del estadio.
Hay que aceptar que el Presidente nació con estrella, siempre lo salva la campana; la ‘Yidis-política’ quedó eclipsada, al menos por un tiempo. Justo es reconocer este triunfo de las FF.MM que le apostaron a ganador, pero, ¿qué tal si los resultados no hubieran sido los obtenidos? Sin embargo, el plan parece demasiado ingenuo, una especie de paquete chileno que es difícil meterle a grupos tan experimentados como son las Farc.
En estos, como en los cuerpos de seguridad del Estado, también opera la contra-inteligencia y tienen sus protocolos de seguridad bien definidos y probados. Lo cierto es que a las Farc les metieron un caballo de Troya en sus propias madrigueras; tal vez la incomunicación les obligó a dar “papaya”.
Yo tengo la ligera sospecha de que a este cuento le falta un pedazo. Después de escuchar la rueda de prensa del Mindefensa con la cúpula militar el viernes pasado por la tarde y sacando algunas conclusiones sobre las respuestas a ciertas preguntas, concluimos que a Juan Manuel lo salvó el viaje a España porque la oscuridad era cada vez mayor.
¿Macondo? El gobierno ha dicho que el Secretariado fue infiltrado y este tipo de actividades se hace para conocer la estructura interna y modus operandi, así como sobre la agenda del enemigo. Pero si esta infiltración es través de algunas personas específicas, por lo general se persigue una negociación que supone algún grado de deslealtad de estas.
Esto tiene su precio. ‘César’ y ‘Enrique Gafas’ o ‘Cadenas’, diría yo, podrían ser extraditados, cambiados de identidad, y a gozar la vida. Así opera la justicia gringa. ¿Porqué no operaron los e-mail para consultar? Ya se escuchan rumores de que alguien fue negociado y a ‘César’ se le ve cara de Judas.; claro, quizás, en estos casos el fin si justifica los medios.
Por supuesto, por estrategias, el gobierno se reserva el derecho de dorar la píldora. Cuando los tres norteamericanos cayeron en manos de las Farc, el gobierno siempre dijo que estos eran contratistas que nada tenían que ver con la guerra; ahora se confirma lo que decían las Farc, que eran militares, en grado de oficiales, haciendo inteligencia.
¿Qué hacían estos personajes volando sobe una zona de insurgencia, en un país que no era el suyo? Algún día, tendrá que saberse la realidad sobre lo que acaba de pasar.
Luis Eladio Pérez había manifestado que Ingrid venía en camino rumbo a la libertad. ¿Sabía él, algo de la operación ‘Jaque’ o se trataría de otra entrega voluntaria a Chávez o a Correa? ¿Será, acaso, que esta marcha fue interceptada? Hay que hacer de abogado del diablo en bien de la verdad. Ver para creer, decía Santo Tomás.
Pero lo mejor fue lo que pasó: Ingrid y sus 14 compañeros están libres. A los precandidatos presidenciales hay que decirles que la presencia de Ingrid replanteará toda la política del país. A las Farc hay que decirles que su tiempo ya pasó, que se reintegren a la sociedad porque con métodos inhumanos no se hace una revolución social. Lo que se ha visto es monstruoso.
Al presidente que agarre el mínimo, el juicio de responsabilidades dentro de las FARC es impredecible y las retaliaciones no se descartan.
Luis Napoleón de Armas P.