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José Romero Churio
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Otra vez lo mismo de siempre
09/07/2008
Con el propósito de buscarle solución a algunos de los problemas que afectan a la humanidad, se reunieron en estos días los gobernantes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia, bajo grandes medidas de seguridad para impedir disturbios y posibles acciones terroristas provenientes de inconformes radicales que los señalan como culpables de la mayoría de tales males.
Y en realidad a los mandatarios de estos países el poder los envanece y enceguece, ya que las ayudas para el mejoramiento de las precarias condiciones de los países subdesarrollados, las sujetan a unas exigencias o metas difíciles (puede leerse imposibles) de alcanzar los países pobres, que a duras penas logran subsistir con sus escasos recursos.
En consecuencia, las decisiones y proyectos de la reciente reunión del grupo élite de los ocho países más ricos, sin duda alguna, terminarán otra vez en lo mismo de siempre, incumpliendo con el aporte que les corresponde para el beneficio de los más pobres. Circunstancia que los deja sin credibilidad ante la gente de los países subdesarrollados, cuyas expectativas se hunden en la desesperanza al no lograr tener una mejor vida.
Ante las múltiples adversidades actuales, el futuro se torna bastante incierto, comenzando con las dificultades que atraviesa la economía de los Estados Unidos (la mayor del mundo), que afronta una recesión de magnitud impredecible debido a las amenazas presentes, entre las cuales sobresalen la contribución para el sostenimiento de varias guerra; el alto costo del petróleo y la fuerte competencia de economías emergentes como la de China y de la India. Además del costo que le genera su protección contra el terrorismo, que tiene su máxima representación en la organización Al Qaeda, comandada por Osama Bin Laden, quien planeó y dirigió la macabra acción terrorista del 11 de septiembre de 2001, considerada como el peor golpe propinado al poderoso imperio de la época.
La contención del deterioro ambiental y su mejoramiento es una situación que requiere de costosas ejecuciones y severas sanciones. El desabastecimiento alimentario que ya padecen los habitantes de algunas latitudes debe atenderse a tiempo para evitar hambrunas con pérdidas de muchas vidas y aumento de la pobreza, además de otras desgracias de sus inseparables consecuencias.
Claro que tener un mundo en mejores condiciones no depende solamente de las autoridades, es esencial e indispensable el concurso de toda la población, para lo cual necesita una educación sin restricciones del conocimiento y una formación con grandes valores éticos y morales que la revista de buen comportamiento y la provea de una mentalidad abierta y sincera en procura del bienestar general.
Si en Colombia al menos hubiera una formación con base en los valores que predican la moral y la ética, seguramente, los congresistas y los funcionarios públicos no serían encarcelados por acciones indebidas.
Otro problema serio es la discriminación de los emigrantes que buscando oportunidades son victimas de la xenofobia, especialmente en los países desarrollados, donde los ven como usurpadores de beneficios ajenos. Sin embargo, las necesidades y los deseos de superación les dan fuerza y voluntad para seguir luchando contra la brutal hostilidad vista en las pantallas de la televisión.
romerochurio@hotmail.com
José Romero Churio