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Mariam Hernández Dáguer
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Las bondades del cine
25/06/2008
Afirmaba Albert Einstein que existían dos cosas infinitas: El Universo y la estupidez humana, aunque no estaba seguro de la infinidad del primero.
Es innegable que a través de la historia el hombre ha venido cometiendo una serie de imprudencias y desaciertos que han marcado trascendentalmente nuestras vidas modificando la sociedad, renovando nuestros valores y concepciones del mundo.
Especifico la intención de todo este preámbulo antes de que este escrito empiece a carecer de sentido, aunque el hombre se ha equivocado y es cierto, es bueno aclarar que también hace parte de nuestra naturaleza fallar, pero ésta es una discusión ontológica que no tiene cabida en el momento sobre todo cuando quiero resaltar las bondades del cine, sí, del Cine.
A pesar de todos los desaciertos que conocemos dentro de la historia humana: la guerra, el racismo, las drogas, las manifestaciones de violencia, la alienación, la contaminación y muchos más; el cine, conocido también como séptimo arte, además de ser uno de las invenciones más maravillosas – a mi parecer – que ha dado la humanidad, es reflejo de todos los problemas antes mencionados, de nuestros anhelos, esperanzas y revolucionarias ideas sobre el futuro.
Dentro de todos sus géneros manifiesta e interioriza, expresa y cohíbe, aliena y libera nuestra condición, nuestra psiquis, marca nuestra vida, nos hace sentir inmensas sensaciones y sentimientos. Es sin lugar a dudas un mecanismo de acción social versátil y apasionante.
Aunque su origen está relacionado con fines estrictamente científicos allá desde que Peter Mark Roger en 1824 publicó un importante trabajo científico con el título de persistencia de la visión en que lo afecta a los objetos en movimiento se descubrió que el ojo humano retiene imágenes después de proyectadas durante una fracción de segundo, al unirse diversas de éstas se podría entonces dar la impresión de movimiento en las imágenes. Sin mencionar los principios físicos de cinética y la fotografía, antesala del cine.
El cine más que un descubrimiento científico es una creación única y maravillosa que de alguna manera opaca los desatinos propios de nuestra historia y resalta la sensualidad de nuestra especie. ¿Quién no relaciona una película con su infancia o invitó a su novia a ver cine? ¿Quién no se vio reflejado en el personaje de alguna película o ha querido ser un héroe de ciencia ficción?, sin mencionar lo agradable de ver en domingo una película comer crispetas y gaseosa si alcanza el presupuesto.
El cine como el sexo es un desahogo de las multitudes - y un gran negocio para los piratas -, es la personalidad del director explayada sin prejuicios en un gran telón al que casi nadie acude por la expansión hegemónica de la tecnología. Es un arte.
Mi recomendación: vea buen cine y disfrute de sus bondades.
Mariam Hernández Dáguer