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Valledupar,
José Atuesta Mindiola
José Atuesta Mindiola
Opinión del 17/06/2008
Gracias, Monseñor Oscar José
Opinión del 25/05/2008
No más, Valle del Old Park
Proyecto de reforma a la promoción escolar
22/06/2008

Se está discutiendo en el Congreso un Proyecto para modificar el contenido del Decreto 230, al respecto, se transcribe la parte pertinente del artículo 1º, “La promoción escolar en la educación formal en el nivel de educación básica (primaria y secundaria), como en el nivel de la educación media, se fundamenta tanto en el avance de los educandos en sus procesos de formación y aprendizaje, como en la calidad de su rendimiento académico, evidenciados por medio de un proceso de evaluación integral; de ahí, que el avance en su proceso educativo dependerá de sus capacidades y esfuerzo personal.

En consecuencia, los estudiantes que al finalizar el respectivo año lectivo, obtengan una valoración definitiva insuficiente o deficiente en tres o más áreas, de cualquiera de los grupos de áreas obligatorias y fundamentales establecidos en los artículos 23 y 31 de la Ley 115 de 1994, se verán abocados a la repetición del grado correspondiente”.

Ojalá, esta reforma eleve el nivel de responsabilidad en los estudiantes y contribuya al mejoramiento de la calidad educativa. Porque es tiempo de superar el sonsonete criterio de algunos teóricos de que  el docente es el responsable directo del aprendizaje y el buen rendimiento de los alumnos. No importa que el alumno no quiera aprender, que vaya desmotivado, que tenga déficit proteínico y afectivo, que sea indisciplinado, perezoso y ausentista. El docente debe moldearlo como buen estudiante y excelente ciudadano.

A la teoría le cabe todo. La educación es un proceso social, el primer formador es el padre de la familia. El Estado debe garantizar las condiciones mínimas de subsistencia a los niños,  y los colegios, brindar condiciones físicas favorables, como salones con buena ventilación e iluminación, dotación de bibliotecas y laboratorios. Hoy se habla de colegios con arquitectura pedagógica.   

La misión del educador es de orientar el interés por el conocimientos, los valores y el proyecto ciudadano de vida integral. Lo ideal es que todos los estudiantes sean promovidos, pero hay unos casos especiales de desinterés, ausentismo e irresponsabilidad.  Pero, también es cierto que algunos docentes a la hora de evaluar no tienen en cuenta las preferencias individuales y  pretenden que todos tengan el mismo nivel de rendimiento. Recuerdo una anécdota que contó el pedagogo Rómulo Gallego (Nacido en San Pablo, Bolívar), cuando hizo su Maestría en la enseñanza de la Química en Viena, y fue invitado por su profesor a observar una exposición de ciencias naturales en estudiantes de los primeros niveles de secundaria (aquí en Colombia, corresponde  al grado octavo), y el tema era diseños de modelos experimentales para el aprovechamiento de la energía eólica. La mayoría de los experimentos tenían relación con los molinos de viento.

A Rómulo le llamó la atención la disímil calidad de los trabajos, unos de gran acabado con aspas de metálicas y otros de poca calidad visual con estructura de alambre y tela. Le preguntó a su profesor, cuales eran los criterios para evaluar los trabajos. Y la respuesta fue: “Todos aprobaron la actividad, porque fueron responsables. Se cumplieron las expectativas de la exposición.

La diversidad en la calidad explica que los trabajos de mayor rigor fueron hechos por estudiantes con vocación de ingenieros y los de aparente baja calidad fueron hechos por estudiantes con vocación en leyes o literatura. Pero lo importante es que todos trabajaron y  respondieron con interés a la exposición”.   

José Atuesta Mindiola

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