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Indalecio Dangond Baquero
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El malestar de los agricultores
20/06/2008
Si en Argentina llueve en Colombia no escampa. Las medidas adoptadas en el país del sur en materia de alza a los impuestos, a las exportaciones de sus principales productos agrícolas y el incremento constante de las tasas de interés en nuestro país, ligadas a una revaluación de la moneda local, está acabando con el negocio agrícola de los sectores exportadores de las economías nacionales.
En nuestro país el semáforo está pasando de amarillo a rojo, porque nuestros agricultores de los sectores de banano, flores, frutas, plátano, camarón, horticultura y café ven insostenible sus negocios debido a los altos costos de producción frente a la baja de los precios por culpa de la caída continua del precio del dólar, lo que puede traer como consecuencia una verdadera hecatombe rural social por el cierre de muchas de estas empresas.
Lo peor de todo es que los que tienen la solución de esta crisis (Banco de la República, Gobierno y fondos de pensiones), en vez de buscar una salida conjunta y complementaria, se han dedicado, a través de los medios de comunicación, a echarse vainazos de quién ha tenido la culpa de esta delicada situación. Está pelea me recuerda la canción de Celia Cruz cuando le cantaba a la miseria diciendo que: “‘Dongo’ le dio a ‘Borondongo’”, “Andrés Felipe Arias le dio a José Darío Uribe”, “‘Borondongo’ le dio a Bernabé”, “José Darío Uribe le dio Santiago Montenegro”, Bernabé le pegó a ‘Mochilanga’ “Santiago Montenegro le pegó a Carlos Iván Zuluaga”, y le jincha los pies “A los exportadores”. Por favor señores! Los agricultores del país merecen respeto.
Es hora de que el Ministerio de Agricultura trace una verdadera política de Estado a largo plazo para contrarrestar el deterioro de los ingresos de los agricultores, ¿cómo? aumentando la escala de producción, incrementando los rendimientos por unidad de tierra y de animal y reduciendo los costos por kilogramo producido. Y esto se logra, si y solo si, se garantiza el acceso oportuno al crédito, a la biotecnología, a las buenas prácticas agrícolas y a la comercialización. Por su parte, el Banco de la República tendrá que buscar mecanismos para contrarrestar la llegada de especuladores al país trayendo miles de millones de dólares buscando mejores tasas de interés.
También, es hora que los fondos de pensiones y cesantías dediquen un porcentaje de sus recursos en proyectos agroenergéticos a través de la emisión de títulos en el mercado público de valores de contenido crediticio o participativo respaldados por los flujos de caja de la operación y venta de cada proyecto.
Mientras tanto las multinacionales que venden sus insumos caros al productor (dizque porque el precio del barril del dólar sigue subiendo) y la banca privada (que ha restringido la colocación de sus recursos a tasas intereses altas) siguen muertos de la risa, porque este es un problema de papá Gobierno, y no de ellos en solidaridad con el sector.
Dios ilumine al Presidente para que al igual que en la Reforma Política, nombre una comisión de expertos en materia de política fiscal, cambiaria y agrícola, para que encuentren una solución a esta hecatombe rural socia que se nos viene encima.
Indalecio Dangond Baquero