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José Gregorio Guerrero
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Piedad Córdoba ‘alias Teodora’
13/06/2008
Inteligencia colombiana comprobó con gran acierto que la senadora Piedad Córdoba es conocida por sus camaradas de la Farc como ‘Teodora’, después de mostrar al mundo los correos electrónicos que se enviaban entre ellos.
Luego de leerme la última publicación de la revista Semana, y en especial su artículo ¿deschavetada?, saqué mis propias conclusiones.
Este turbante con gente no está normal. Eso fue lo primero que pensé, pero después investigué quién fue Teodora en la historia de la humanidad, y que sorpresota me llevé.
Teodora fue una emperatriz bizantina, esposa de Justiniano I, de gran poder y popularidad. Lo primero que me impactó fue cuando abrí mi libro de historia y ya veo a Teodora, era una mujer morena con un turbante de colores fuertes y piedras preciosas que luce en la cabeza, ya vio usted a la mismísima Piedad.
Teodora nació en el año 501. Fue hija de una familia circense y por medio del espectáculo llego al poder; pues Piedad pretende lo mismo, esta señora va a un entierro y se muere por ser el difunto con tal de ser el centro de las miradas, qué casualidad, ¿cierto?
Pero eso no es nada, me aterré cuando vi que Teodora era un mujer llena de valentía y de sangre fría y que con mañas de habilidad de panocha, dominó al enemigo de su señor marido, mejor dicho, esta Teodora hacía lo que fuera por saborear las mieles del poder. Fue una gran legisladora, gran amiga de la pornografía y las orgías: bueno en esto de los placeres de la concupiscencia no respondo en que se parezca a la negra.
De Teodora salió la primera ley del aborto que se conoce, apoyó y protegió la bigamia, el adulterio, Instauró la pena de muerte, reglamentó los burdeles para evitar abusos debiendo estar regentados por las propias mujeres.
Murió de cáncer en el año 548. Mi reflexión es la siguiente: como una senadora de la república echa mano de un alias tan perverso, queriendo reencarnar en la dueña de su alias: en Teodora, la verdad es que no le ha perdido pisada, son y no dejan de ser dos gotas de sangre (idénticas) ojala usted señor lector viera la foto de Teodora y la de la Córdoba.
Esta colombiana (dice serlo) no merece ocupar una curul en nuestro Senado. ¡Qué vergüenza por Dios! Cada quien es dueño de sus ideales y se le respeta, pero esta mujer representa una parte del pueblo colombiano. Y sin escalofrío de ninguna monta, se refirió a tiro fijo como un fiel ejemplo a seguir, ¡esto no tiene nombre!
Pero lo más jodido es la doble moral que maneja, pues mata y va al entierro, y estando allí llora a moco tendido, y por dentro, su sadismo se encarniza contra cualquier cosa que se mueva y vote sangre o se llame víctima, de qué manera se refirió a Ingrid, desconociendo su estado de salud, pero como muy claro lo expreso “ me importa una hueva” que lastima me da con mi país, es por eso que hoy me uno a las voces que en medio del difícil momento que vivimos gritan ¡ fuera piedad del gobierno colombiano!
josegregorioguerreroramirez@hotmail.com
José Gregorio Guerrero