Buscar:
Valledupar,
Editorial El Heraldo
Editorial El Heraldo
Opinión del 17/05/2008
Pobres gobernadores
Opinión del 12/04/2008
Un buen vividero
Opinión del 17/11/2007
El dolor nuestro
Opinión del 10/11/2007
Una costosa foto
Nueva oportunidad
24/05/2008

Una importante y saludable decisión política tomó esta semana el Consejo de Estado al aprobar una nueva elección a la Cámara de Representantes en el departamento del Caquetá.

La determinación se adoptó como consecuencia de que una de las dos curules que tiene ese Departamento fue declarada vacante por la mesa directiva de la Cámara.

De esa forma, el Consejo de Estado entró a darle parcialmente respuesta a la crisis de representatividad que padece el Congreso por el desarrollo de la denominada ‘parapolítica’.

Si bien el concepto de ese alto tribunal no es de obligatorio cumplimiento por parte del Gobierno, sí constituye un precedente que despeja los problemas de representatividad que se pueden estar presentando en varios departamentos del país.

Creemos que es una solución sensata porque, además de restituirle vocería política a los departamentos cuyos representantes han renunciado a sus investiduras por las investigaciones que se les siguen, contribuye a devolverle legitimidad al Congreso, la cual se ha visto debilitada considerablemente en los últimos meses.

Desde estas páginas siempre hemos sido partidarios de esa opción porque se ajusta más a los principios democráticos sobre los que debe descansar la composición del Congreso.

En la actualidad son varios los departamentos de la región Caribe que presentan problemas de representatividad porque sus congresistas se hallan detenidos, y aunque han sido remplazados de acuerdo con la legislación vigente, esos problemas persisten por las precarias votaciones que los nuevos parlamentarios obtuvieron.

Por esas razones políticas de peso creemos que el Gobierno debe también considerar la posibilidad de que, así como puede convocar a nuevas elecciones a la Cámara en Caquetá, también lo pueda hacer en los casos como el de nuestros departamentos.

De ser así, estaríamos ante una gran oportunidad para renovar parcialmente los liderazgos políticos de la región, que tanto necesitamos si de verdad queremos desterrar tantos vicios y tantos cacicazgos llamados a desaparecer.

Esta coyuntura no puede pasar inadvertida para la opinión pública. La Costa está urgida hace rato de una nueva dirigencia política con una mentalidad y concepción del Estado, de la administración pública, de la justicia social y del desarrollo bien diferente a la que por tanto tiempo ha tenido el poder en sus manos.

Para ello se requiere, no obstante, del decidido compromiso de las organizaciones independientes de la sociedad civil, de las asociaciones de profesionales y de los mismos partidos políticos de promover nuevas figuras en su interior.

Así como esa renovación se ha empezado a dar en algunas ciudades capitales de los departamentos, así mismo debería continuar en la Cámara de Representantes y posteriormente, en 2010, en el Senado.

Es claro que hay una relación directa de causalidad entre la clase política que en las últimas décadas monopolizó el Estado en nuestros departamentos y los niveles de atraso y subdesarrollo de su población.

Hoy se tiene la oportunidad de iniciar su renovación, y no se puede perder. Recordemos que a quien no hace política se la hacen.

Editorial El Heraldo. Mayo 24-08

Editorial El Heraldo

UNA MARCA COMUNICACIONES INTEGRALES S.A.
EL PILON - www.elpilon.com.co
Valledupar - Cra 7 No. 14 - 50 Teléfonos: 574 52 22 - 574 99 00
Copyright © 2007 Todos los derechos reservados.