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Álvaro Castro Socarrás
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A propósito de su aniversario
17/04/2008
Ovidio Palmera Baquero, la conciencia jurídica del Cesar
Nació Juvenal Ovidio Palmera Baquero en Valledupar el 17 de abril de 1908. Hijo de Juvenal Palmera Cotes y Eufemia Baquero Araujo. El primero natural de Valencia de Jesús y la segunda de Urumita (La Guajira). Tuvo tres hermanas: Susana, casada con el profesor Manuel Gregorio Núñez, eminente pedagogo residenciado en Santa Marta; Dominga, quien contrajo matrimonio con Aníbal Guillermo Castro Monsalvo; y Leticia, esposa de Carlos Herazo.
Ovidio hizo la primaria en Valledupar con Jorge Luis Boschel y Eduardo Riaño Cualla, educadores bogotanos que se instalaron en la Ciudad de los Santos Reyes. A la edad de once años viaja a Medellín e ingresa al Liceo Antioqueño de la Universidad de Antioquia, donde cursa el primer año de bachillerato. Continúa sus estudios de secundaria en Santa Marta en el Liceo Celedón, y en Bogotá en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, donde recibe el grado de bachiller en Filosofía y Letras.
Ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia y obtiene el título de abogado el 17 de noviembre de 1930, siendo rector de la misma institución el doctor Eduardo Restrepo Sáenz. Su tesis de grado, ‘Sobre nulidad absoluta en los contratos civiles’, fueron sus examinadores los doctores Víctor Cook y Gabriel Abadía Méndez.
Como condiscípulos tuvo el doctor Palmera, figuras destacadas en el concierto nacional, en el campo político, en el orden judicial y en la vida económica como Diego Luis Córdoba, Gerardo Molina, Mario Aramburu, Oswaldo Consuegra, Rafael Manjarrés Herrera, Luis Rafael Robles, Emilia Robledo Uribe, Rafael Delgado Barreneche, Rafael Romero Cortez, Samuel de Zola y Servando Gutiérrez Aragón.
Al terminar su carrera profesional el joven abogado valduparense permanece en Bogotá como Secretario General del Ministerio de Correos y Telégrafos, siendo ministro del ramo el doctor Pedro Castro Monsalvo.
En Bogotá contrae matrimonio con la señorita Alix Pineda Serrano, de Bucaramanga, de cuya unión nacen: Jaime (Arquitecto), Leonor Eufemia (Antropóloga), quien fue reina del departamento del Cesar en 1967, Ricardo (Economista) y Elsa del Rosario (Artista textil).
El doctor Ovidio fue diputado a la Asamblea del departamento del Magdalena en 1935, y magistrado de la Corte Suprema de Justicia, elegido por la Cámara de Representantes en 1950.
Regresa a su ciudad natal de Valledupar donde se consagra al ejercicio profesional con pulcritud y honestidad que le traerían el respeto y la admiración en toda la comarca.
Una de las características más notorias de la personalidad del Dr. Ovidio Palmera Baquero fue sin duda el sentido del humor del cual siempre hacía uso con toda seriedad y las personas que lo trataron recuerdan muchas anécdotas que enriquecen el modo de ser del hombre vallenato.
En un gesto poco común en nuestra sociedad, donde predominan los valores materiales y se ostentan con frivolidad las pautas culturales que impone la sociedad de consumo, el doctor Palmera donó su biblioteca particular donde se encuentran joyas de la jurisprudencia colombiana y obras agotadas en el mercado desde hace muchos años a la Universidad Popular del Cesar.
El doctor Palmera, al cumplir sus bodas de oro profesionales, recibió de parte del Congreso de la República la más alta condecoración que el poder legislativo otorga a los ciudadanos distinguidos y meritorios del país: La Gran Cruz en la categoría de Oro, que el jurista vallenato recibió con humildad, pero con orgullo y satisfacción.
El doctor Ovidio Palmera Baquero murió en la Ciudad de Asunción (Paraguay) el 6 de Octubre de 2002.
Álvaro Castro Socarrás