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Orlando Velásquez García
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Millones preelectorales
09/07/2007
El viernes pasado se realizó en las dependencias de Radio Guatapurí un encuentro de aspirantes independientes a la Alcaldía de Valledupar, y, fue en especial contundente y sorprendente la maestría y desconsideración con las que dos de tales candidatos se insultaban y denostaban, sin importar las otras presencias ni que los micrófonos dejaran escuchar “afuera” por el pueblo lo que tal vez, ni siquiera en privado, deberían expresarse.
Lo menos que se dijeron fue paramilitares, aparte de ofensas personales y familiares que, no tienen por qué importarle a la población electora, a menos que sea para descalificar a quienes están queriendo llegar a un alto cargo municipal, la Alcaldía, con propósitos que dejan que desear y que demuestran con estos aviesos comportamientos.
Que presenten los candidatos sus hojas de vida expresando con claridad sus desempeños en la vida pública y que sea el pueblo quien califique sin la odiosa intervención de “dádivas que compran conciencia y dolosos votos para elecciones amañadas”.
Alguno de estos asistentes argumentó haber construido muchas casas en su carrera política, pero, en su época, era funcionario público con tal misión, no era de su competencia la construcción de esas viviendas? Sin embargo, se esperaba que fueran viviendas habitables y sin “problemas”, como ocurre ahora con esas “soluciones”, que debieron ser ¡Qué horror!
Se están viendo suntuosas campañas que desdicen de la sobriedad con la que un aspirante debería presentarse al escrutinio público, pero, alguien dijo: “Cuando los que mandan pierden a vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”. Se supone que el triunfo de los millones preelectorales implica de manera automática que las deudas “económicas o de favores”, se cancelan con fondos de las arcas del erario público. Y, al votante elector, se le seguirá menospreciando y negándosele el acceso a los despachos de la administración municipal o departamental, porque, “yo les compré su voto, que no molesten…”. ¿Será que el pueblo es masoquista y que prefiere los “veinte o más o menos miles” de un día y hambre y ostracismo de obras y de quejas o peticiones por otros cuatro añitos más?
La ciudadanía debe ser cuidadosa y discernir: La urbe está llena de feos y embadurnadores afiches y vallas con hipócritas y esforzadas fotos y mensajes de actitudes engañosas que contaminan la visual citadina, y que, a absolutamente a nada conducen. El votante está despertando. Hay candidaturas con apoyo desde los gobiernos departamental y municipal. Discernir: Vallas que promovían la administración de gobernantes están “anunciando” hoy a aspirantes escogidos y mimados. Gallina lo pone…frito se come..! Ojo pueblo, Ojo!!!
De todas maneras, se puede decir que: La voz del pueblo es la voz de Dios, que, a la larga, es el que quita y pone gobernantes y autoridades. Esta candidatura, hasta ahora independiente, escuchará la voz del pueblo y se someterá a la calificación del Dios, “Único, Verdadero y Todopoderoso” que es quien finalmente definirá la contienda. Por tanto, Yo y mi casa y mi aspiración, serviremos a ese Dios maravilloso, ayudador y sanador, que mira y conoce el corazón y las más recónditas intenciones y pensamientos y deseos del hombre.
Orlando Velásquez García