En el cierre del Festival en La Paz:
Varios heridos y contusos por ausencia de Diomedes Díaz

Gustavo José Márquez Villazón, cuando recibía atención médica en el hospital ‘Rosario Pumarejo de López’ de Valledupar. Foto AMP.
Varias personas heridas, otras contusas, sillas reventadas, vallas averiadas y kioscos metálicos en el suelo, dejaron los disturbios registrados en la madrugada de ayer en La Paz en el cierre del Festival Voces y Canciones en La Paz, luego que a los pocos asistentes en la plaza les anunciaron que Diomedes Díaz no iba actuar.
De acuerdo con lo que conoció EL PILÓN el artista vallenato fue contratado por la junta organizadora para que cerrara el evento pero ante la poca asistencia de público antes de llegar la hora de su presentación, la presidenta de la Fundación, Loreta Acosta, se comunicó con José Zequeda, representante legal del grupo vallenato y llegaron a un acuerdo para que Diomedes no subiera a la tarima.
Los asistentes al conocer la noticia se desenfrenaron y comenzaron a lanzar botellas, piedras, palos, grifos y toda clase de elementos contundentes contra la tarima y entre ellos mismos, quedando varios de escalabrados y lesionados.
Entre los afectados se encuentra Gustavo José Márquez Villazón, de 35 años, de oficio comerciante, quien recibió un botellazo en el rostro que le abrió una brecha.
El lesionado fue atendido inicialmente en el hospital ‘Marino Zuleta’ de La Paz pero ante la gravedad del caso fue remitido al hospital ‘Rosario Pumarejo de López’, donde los médicos especialistas le realizaron una cirugía estética.
“Estaba con mi esposa y otros amigos esperando la presentación de Diomedes, cuando siento es el ‘cascarazo’ en la cara, yo me pasé la mano y me quedó llena de sangre. Ahí todo el mundo corría de un lado para otro huyéndole a las botellas. Parece que en ese momento no estaban las autoridades, lo que habría complicado más la situación. Posteriormente llegó la Policía Nacional y calmó los ánimos. Se escucharon unos disparos y todo volvió a la calma, no se sabe quién los hizo, pero lo cierto es que cuando los tiros la gente dejó de lanzar objetos.