Por incumplimiento de contrato
Piden caducidad administrativa para ‘Aguas de La Guajira’

A través de un derecho de petición enviado al alcalde de Riohacha, Jaider Curiel, piden decretar la caducidad administrativa a la empresa prestadora del servicio domiciliarios de acueducto y alcantarillado ‘Aguas de La Guajira’, sustentando incumplimiento del contrato de concesión.
En el mes de octubre del 2000 la administración de turno firmó un contrato de concesión por 20 años con la empresa, la que al parecer ha incurrido reiteradamente en el incumplimiento del convenio, razón que según las cláusulas puede conllevar a la paralización del mismo.
Se solicita además que como consecuencia de la declaratoria de caducidad administrativa, se ordene en el mismo acto administrativo la terminación del referido contrato y la liquidación del mismo en el estado en que se encuentre, y hacer efectiva la garantía de cumplimiento y las multas.
Los incumplimientos están plenamente demostrados en los informes de interventoría del contrato ejercida por el Consorcio Interventorías Integrales Ambientales.
Entre los incumplimientos aportados por la empresa interventora está la no facturación a los usuarios, y el no pago de las más de 500 millones de pesos a Corpoguajira por concepto del impuesto denominado Tasa Retributiva. Así mismo no ha cancelado más de 100 millones de pesos por concepto de la concesión de aguas en el río ‘Tapias’.
De otro lado, la empresa prestadora se niega a pagarle al interventor 130 millones de pesos por los servicios prestados hasta el mes de junio del presente año.
A lo anterior se le suma que ‘Aguas de La Guajira’ no ha instalado la cantidad requerida en el municipio de micromedidores; además que incumple obligaciones laborales con sus trabajadores.
Por otra parte, no se ha constituido debidamente la póliza de seguros de daños materiales a los bienes y la infraestructura para la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado, propiedad del municipio de Riohacha, por lo que estos están desprotegidos.
Según un reporte de la Secretaría de Salud Departamental el agua suministrada a los habitantes de Riohacha no es apta para el consumo humano.
Lo más grave al parecer es que los informes de interventoría demuestran que la empresa no tiene ninguna capacidad financiera para responder por las obligaciones mencionadas anteriormente.