PERSONAJES
GRACIELA MOLINA DE QUINTERO

Por José Atuesta Mindiola
I
Una luz en el sendero
de fragancia matutina
era Graciela Molina,
de ancestros patillaleros.
Su esposo, Efraín Quintero,
un vallenato raizal;
en la edad primaveral
alegres se conocieron
y enseguida prometieron
adorarse hasta el final.
II
Fue en el hogar distinguida
por su fineza elegante
y su manera constante
de trabajar por la vida.
Muy apreciada y querida,
una madre inolvidable;
sus modales amables,
una cualidad de cuna.
Y cultivó la fortuna
de ser mujer honorable.
III
Insigne Dama Rosada
del Grupo Voluntariado,
su trabajo es recordado
como luz en la alborada.
Por la niñez preocupada
y creo en el hospital
el Centro Nutricional
llamado “Santa Isabel”.
En su palabra era fiel
y en el hacer servicial.
IV
Tuvo en su edén florido
una rosa y tres claveles:
uno que ama los pinceles
y es pintor reconocido,
un médico distinguido
y el menor un empresario;
la rosa lleva el rosario
ejemplo de buen cristiano,
y Dios Padre Soberano
fulgura en su abecedario.