Día la Independencia
Los aguachiquenses marcharon

En conmemoración de los 198 años del Día de la Independencia, los aguachiquenses participaron del gran desfile programado por la Secretaría de Gobierno Municipal, las Fuerzas Militares y de Policía y los colegios públicos de la ciudad, en el que había otra razón, la liberación de todos los secuestrados.
Como el año anterior se contó con la Banda de Guerra de los planteles educativos, personal de la Policía Nacional y de Batallones adscritos a la Quinta Brigada del Ejército; batallones que realizaron la exhibición de los mejores equipos y hombres de combate de las Fuerzas Militares, en un recorrido que se realizó por las principales calles de la ciudad con la vinculación de un amplio sector de la comunidad.
A la gigantesca marcha se unieron los alumnos de todos los colegios públicos de Aguachica, al igual que los empleados de las diferentes dependencias de la alcaldía municipal.
En la programación compartida entre alcaldía, colegios, fuerzas militares y de policía, como se tenía previsto, se hizo un homenaje póstumo a todos los soldados caídos en combate, al igual que aquellos ilustres personajes que perdieron la vida en defensa de la República de Colombia.
En los actos patrios hubo un minuto de silencio, de igual forma se exaltó la labor de todas aquellas personas que han venido trabajando por la paz no solo de Aguachica y del Cesar, si no también por todo el territorio nacional.
El alcalde de Aguachica, Gustavo Adolfo Maldonado Estupiñán y los directivos de colegios públicos, en su intervención reconocieron la participación de la comunidad en la celebración del 20 de julio, fecha en la que recordaron el día de la Independencia.
La gigantesca marcha se inició a las 9:30 de la mañana en la carrera 26 con la calle quinta y terminó en la plazoleta de la tarima ‘Venancio Pabón Orozco’, situada en el parque principal ‘San Roque’.
Este año los actos como en épocas anteriores los organizaron la Alcaldía y los colegios de la ciudad, los que resplandecieron con sus mejores uniformes, ya que cada colegio y escuela, mostraron sus dotes cívicas a través de sus alumnos y cuerpo de profesores.
Las Fuerzas Militares por su parte, destinaron cerca de trescientos hombres, entre los que se encontraban Contraguerrillas, Fuerzas Especiales, Grupos de Asalto especialistas en actividades nocturnas y Hombres Jungla, quienes exhibieron sus equipos y armas dotadas de la mejor tecnología.
Por su parte la Policía, Das, Sijín y Gaula, también conformaron un gigantesco grupo que al llegar a la plaza principal, fueron recibidos por la comunidad con un efusivo aplauso, reconociendo la constancia en la misión que vienen cumpliendo en mantener segura a una ciudad que en épocas anteriores era más reconocida por sus muertos que por la grandeza de su gente.
Los familiares de los secuestrados
En el desfile que se hizo por la calle principal de Aguachica se observó un grupo nutrido de hombres y mujeres que llevaban sostenidos en sus manos, varias pancartas con el nombre de los familiares que se encuentran secuestrados y desaparecidos.
Juntas, estas personas marcharon con un dolor reflejado en sus rostros, pues con ello tenían un mensaje claro a los grupos armados al margen de la ley, ‘repudio total al secuestro’; delito de lesa humanidad que pone a sufrir no solo al plagiado, si no también a sus familias que se desvelan noches enteras a espera de una noticia ó de la liberación de su pariente.
Las pancartas que llevaban las fotografías de los secuestrados, desaparecidos y asesinados por los grupos generadores de violencia, nunca fueron bajadas hasta que terminaron los actos desarrollados en el parque central de Aguachica.
Anderson Mercado Martínez, Marlon Peña Moreno, Jesús María Prado Castro, Juan Gabriel Carvajal, entre otros, son los desaparecidos que aún siguen siendo esperados por sus familiares que no ahogan la esperanza de volverlos a ver con vida.
En sus consignas, los parientes de los secuestrados decían: “los queremos vivos, que vuelvan a casa, basta ya, no más secuestro, en Aguachica ni en Colombia”.
Largo recorrido bajo un sol ardiente
Los miles de aguachiquenses marcharon por las calles de la ciudad con dos propósitos fundamentales; el primero, recordar el Día de la Independencia y segundo, el rechazo al secuestro bajo la exigencia a los grupos armados al margen de la ley, de devolver a todos los secuestrados.
Las madres cabezas de hogar, también formaban una fila gigantesca, en la que tomando sus manos como lazos, solo reclamaban a sus compañeros asesinados por las desmovilizadas autodefensas, que según ellas, dejaron dolor y sangre, y a sus hijos huérfanos de padre.
Lo vivido ayer en Aguachica, era la oportunidad que muchas personas tenían de rechazar al secuestro y de pedir públicamente a las Farc y a los demás grupos armados al margen de la ley, no meterse con la población civil y no utilizar el secuestro como muestra de su poderío oculto de sus armas que son utilizadas para hacerle daño a un país que quiere mantener una democracia pura.