Tiempo de la Palabra
Poemas libertarios

Libertad
Por José martí
Tan libre que asusta libros antiguos....
No es una paloma blanca con alas abstractas.
Eres mas que cielo abierto,
disperso al ave que ha de nacer.
Tan libre, que muere la distancia en el tiempo
perdiendo fronteras y bordes.
Libertad : De un supuesto principio indefinible,
eres utopía inconcreta.
Espejismo matemático tendente a lo infinito.
Libertad: Si no estas en mi, donde te busco?
.....no debemos hablas de ti, sin antes conquistarte. .
Libertad del sueño, de Miguel Fajardo Korea
En la libertad del
sueño,
la sombra luz
protege su belleza.
Laberinto de voces
en el destierro
de todos los silencios.
Furia suicida
en la memoria anónima.
La sombra de la cólera
enciende su párpado
contra la injusticia.
Sigue la guerra.
¿Alguna vez hubo razón?
El silencio de agua
(Anónimo)
No hay riqueza ni gloria que
compararse pueda, a la paz
que respira quien detiene
el tiempo y escucha en silencio
el murmullo del agua.
Poema a la Independencia de Colombia
Por Rafael Núñez.
Coro:
¡OH gloria inmarcesible!
¡OH júbilo inmortal!
en surcos de dolores
el bien germina ya
I
Cesó la horrible noche
La libertad sublime
derrama las auroras
de su invencible luz.
La humanidad entera
que entre cadenas gime,
comprende las palabras
del que murió en la cruz.
II
Independencia grita
el mundo americano;
se baña en sangre de héroes
la tierra de Colón.
Pero este gran principio:
"el Rey no es soberano"
resuena y los que sufren
bendicen su pasión.
III
Del Orinoco el cauce
se colma de despojos;
de sangre y llanto un río
se mira allí correr.
En Bárbula no saben
las almas ni los ojos
si admiración o espanto
sentir o padecer.
IV
A orillas del Caribe
hambriento un pueblo lucha
horrores prefiriendo
a pérfida salud.
¡OH, sí! de Cartagena
la abnegación es mucha,
y escombros de la muerte
desprecia su virtud.
V
De Boyacá en los campos
el genio de la gloria
con cada espiga un héroe
invicto coronó.
Soldados sin coraza
ganaron la victoria;
su varonil aliento
de escudo les sirvió.
VI
Bolívar cruza el Andes
que riegan dos océanos,
espadas cual centellas
fulguran en Junín.
Centauros indomables
descienden a los llanos,
y empieza a presentirse
de la epopeya el fin.
VII
La trompa victoriosa
en Ayacucho truena,
que en cada triunfo crece
su formidable son.
En su expansivo empuje
la libertad se estrena,
del cielo americano
formando un pabellón.
VIII
La virgen sus cabellos
arranca en agonía
y de su amor viuda
los cuelga del ciprés.
Lamenta su esperanza
que cubre loza fría,
pero glorioso orgullo
circunda su alba tez.
IX
La patria así se forma
termópilas brotando;
constelación de cíclopes
su noche iluminó.
La flor estremecida
mortal el viento hallando,
debajo los laureles
seguridad buscó.
X
Mas no es completa gloria
vencer en la batalla,
que el brazo que combate
lo anima la verdad.
La independencia sola
el gran clamor no acalla;
si el sol alumbra a todos,
justicia es libertad.
XI
Del hombre los derechos
Nariño predicando,
el alma de la lucha
profético enseñó.
Ricaurte en San Mateo
en átomos volando,
"deber antes que vida"
con llamas escribió.