Una de las actividades económicas más significantes del Cesar es la explotación del carbón. Sin duda alguna la expectativa alrededor de la mina más grande del mundo a cielo abierto en nuestro Departamento ha generado esperanzas de prosperidad.
Causa satisfacción saber que en los municipios de Codazzi y Becerril se llevará a cabo este hecho que se convierte en puente hacia el avance de nuestras regiones.
Esta explotación duplicará de 23 a 40 millones de toneladas del mineral por año, lo cual aumentará las ganancias de la multinacional. De igual forma, tiene que beneficiarse la región, las regalías no son suficientes y la vinculación directa de la empresa con la población debe ser punto fundamental para la cooperación mutua.
Los mandatarios se han dormido muchas veces y olvidan que estas empresas deben emplear mano de obra de la región, como lo estipula el código de minas. No creo que esto le pase al gobernador Cristian Moreno quien tiene gran conocimiento del asunto.
Conocedores del tema han expresado que la Mina El Descanso puede generar unos ocho mil empleos directos y hasta 20 mil indirectos. Tornándolo realidad, tendríamos una mayor fuente de empleo alrededor del carbón. Estamos a tiempo de exigir el cumplimiento de la normatividad, para que se cumpla en el yacimiento que empezaría a explotar Drummond.
Ahora bien, debe ser la multinacional la encargada de dirigir los programas de capacitación del personal. Se deben adecuar para poner en el nivel requerido a todos los empleados que formarían parte de este proyecto. Sé de muchos jóvenes cesarenses que influidos por el deseo de trabajar en las minas carboníferas, se han formado en universidades para convertirse en profesionales del mineral. El personal es capaz cuando se le brinden las condiciones de aprendizaje y obviamente cuando la oportunidad se les brinda.
Además de lo anterior, estoy convencido que el progreso puede ser mayor si Drummond le compra suministros a nuestras empresas de la región. Si logramos que los uniformes, herramientas de trabajo, la comida y demás elementos que se necesiten para la actividad sean vendidos por nuestras industrias, el aporte se hace mayor y más conveniente para nosotros. No puede haber excusa que impida que nuestras compañías de tornillos y materiales similares no le puedan abastecer, ni las productoras lácteas hacer llegar sus productos alimenticios, los almacenes de accesorios de transporte poder venderle llantas, aceites y demás que mucho necesita la multinacional para el desarrollo de su actividad. Y así podemos encontrar muchos productos de nuestra región de los cuales podrían surtirse. No podemos seguir aceptando que las exportadoras de carbón que más se benefician de la región sean las que menos compras hagan en nuestras empresas.
Para el ocho de abril está programada una reunión entre la secretaria de Minas, Marilan Donado Romero, y funcionarios de Drummond. Pienso que es la oportunidad para plantearle las propuestas acerca del empleo, la compra de suministros y capacitación del personal.
De igual forma los dirigentes del Cesar debieran desplegar una campaña en apoyo para el provecho de la población. Si las exportaciones del carbón se van a incrementar por esta nueva mina, pues que sea la multinacional la generadora de acrecentamiento para la región, entendiendo esto como inversión que es lo que necesitamos para que el carbón represente el avance que poco hemos recibido de su parte.
miguemigue60@hotmail.com
*Estudiante de Jurisprudencia
Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario
Miguel Andrés Villazón G.