En el poco tiempo que Sebastián Martínez, un niño autista de seis años, lleva realizando terapias en el Instituto de Neurociencias Aplicadas a la Rehabilitación, Inari, los avances han sido notorios. Según cuentan sus padres, adoptó buen comportamiento en público, habla con mayor claridad y su capacidad para alimentarse ha mejorado, pero esta IPS suspendería los servicios a los usuarios de la EPS Coomeva, como este niño, debido a las deudas acumuladas por servicios prestados desde hace varios meses.
Arsenio Martínez, padre de Sebastián, contó a EL PILÓN que “Inari es una institución bastante buena, pero para que nos prestaran el servicio allí tuvimos que meterle una tutela a Coomeva.
Ahora le deben una cantidad de meses y como Coomeva no les ha pagado, Inari dice que cesaría la prestación del servicio”.











